•   Naciones Unidas  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La actriz sudafricana Charlize Theron se unió este domingo en las Naciones Unidas a los presidentes de Mali, Malawi, Kenia y Lesoto para fijarse como meta acabar con el sida en 2030, aunque le robó el protagonismo un carismático niño de 12 años infectado con el VIH que se llevó la gran ovación de la sesión.

Elijah Zacchary, un niño keniano portador del VIH, abrió la sesión organizada por ONUSIDA explicando cómo su madre le comunicó que tenía el virus cuando tenía 6 años. "Me lo dijo cuando ya podía entender lo que era la enfermedad y le dije: 'No pasa nada, Dios está con nosotros'".

Zacchary dijo que su sueño es llegar a tener un doctorado en ciencia cuando tenga 27 años, pero que todavía "en la escuela no entienden la diferencia entre el VIH y el sida y se piensan que tener el VIH es una enfermedad muy, muy, muy mala. No saben que no es una enfermedad, que es un virus", recordó.

"La madre de mi mejor amigo le dijo que no jugara conmigo y eso me hizo sentir triste", prosiguió y aseguró que sueña con que, como prometieron hoy en esta reunión, en el año 2030 se acabe con el sida y, por ello, con la discriminación y el estigma contra los portadores del VIH.

"Señores presidentes, gracias por prometer acabar con el sida en 2030. Pero para cumplirla, asegúrense de que los niños pueden tomar los medicamentos", concluyó en medio de una gran ovación.

Para el cierre, ONUSIDA dejó la participación de Charlize Theron, quien aseguró que es "el comienzo de la generación libre de sida que siempre hemos soñado, pero todavía tenemos que hacer más", y desvió la mirada hacia la información a la juventud africana.

"Crecí en Sudáfrica en esos terroríficos primeros momentos de la epidemia", recordó la actriz, quien ha trabajado en los último ocho años concienciando en su país sobre la enfermedad a través del proyecto que lleva su nombre, convencida de que "la clave está en dar empuje a los jóvenes para asegurarse de que controlan su salud".

Para ello, llamó a invertir, además de en tratamientos e investigación, en conocimiento y concienciación, en organizaciones menos ambiciosas que creen sentimiento de pertenencia en los jóvenes.

"Quizá estas pequeñas organizaciones sean el enlace que faltaba para la lucha definitiva (...) A veces lo más eficaz es un individuo que habla a otro individuo de manera clara", aseguró, señalando a la población juvenil y femenina como la que está "de manera abrumadora expuesta a esta encrucijada".

Por su parte, el presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, llamó a una "visión y compromiso globales" para afrontar este reto y recordó que, de los 2 millones de nuevos casos en 2014, 1,4 millones tuvieron lugar en África.

El presidente de Malawi, Peter Mutharika, aseguró que en su país 1,1 millones de ciudadanos tienen el VIH, "60 % de ellos son mujeres y niños", a pesar de que mediante un plan de tratamiento de mujeres embarazadas se ha reducido el contagio madre-hijo en un 67 %.

También señaló que su país es uno de los que más ha conseguido reducir los costes del tratamiento, hasta los 148 dólares al año.

Por su parte, el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keïta, pidió "asumir la batalla contra el sida como una obligación".

"Ya no es un sueño, es una misión humana", añadió, y puso como ejemplo la rapidez de acción que se aplicó con el brote de ébola. "Teníamos dos semanas para esta batalla. Recibí instrucciones, me metí de lleno y ganamos", concluyó.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus