•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Bill Cosby usó su cuenta en Twitter el último día del 2015 para agradecer el apoyo que ha recibido de parte de sus seguidores tras ser imputado de cargos por acoso sexual agravado a Andrea Constand en el 2004.

“Amigos y fans, gracias”, escribió en la red social el comediante de 78 años, a quien le fue impuesta una fianza de US$1 millón el pasado 30 de diciembre.

Por supuesto, tras el ‘tuit’ compartido por la estrella de The Cosby Show un sinnúmero de repuestas a favor y en contra se pueden leer en la cuenta del actor.

Por su parte, Constand le pidió a sus seguidores ser respetuosos mientras el caso es resuelto. “Por favor tengamos clase”, publicó en su cuenta de Twitter.

El artista

Bill Cosby se hizo un lugar en el corazón de millones de telespectadores con sus comedias familiares, que dieron un lugar a la comunidad negra estadounidense en la pequeña pantalla. Pero las risas que siempre despertó desaparecieron tras ser acusado formalmente de agresión sexual. La imagen del actor —viejo, cansado y con alguna dificultad para andar— cuando el miércoles ingresó a una corte del estado de Pensilvania contrasta con la de ese venerado e influyente artista que un día reinó en la industria de la televisión.

“Fue sin duda una de las figuras más importantes de la cultura popular de la segunda mitad del siglo XX” y “un símbolo del entretenimiento”, explicó el profesor Robert Thompson, de la universidad de Syracuse (Nueva York).

Cosby, de 78 años, fue un pionero a la hora de romper barreras raciales y poner en el centro de sus comedias a familias negras acomodadas que se distanciaban de los estereotipos que dominaban la opinión pública. Así lo demostró en “The Cosby Show” —conocido en Latinoamérica como “El show de Bill Cosby”—, la serie más vista de los 80 y que le catapultó a la fama.

Entre 1984 y 1992 encarnó al ginecólogo Cliff Huxtable, patriarca de una familia con alto poder adquisitivo formada por una esposa abogada y cinco hijos, establecida en el barrio neoyorquino de Brooklyn. Entre broma y broma, el programa abordó importantes temas sociales que calaron con fuerza en la audiencia, como el embarazo adolescente, la educación y la buena alimentación.

La peor tormenta

La fama de Cosby no fue repentina. En la década de los 60 se dio a conocer con “I Spy” (1965-1968), la primera serie de aventuras protagonizada por un intérprete de color. Su éxito fue tan rotundo que ganó tres Emmy consecutivos por su papel, convirtiéndose así en el primer actor negro en alzarse con el galardón más prestigioso de la televisión.

Luego vinieron “The Bill Cosby Show” (1969-1971), “The Electric Company” (1971-1973) y “Fat Albert and the Cosby Kids” (1972-1985), hasta llegar al icónico “The Cosby Show”. El poder del actor en la industria creció en paralelo a su compromiso con las causas sociales, en especial la educación, tema sobre el que llegó a doctorarse por la Universidad de Massachusetts.

Su brillante carrera quedó manchada en noviembre de 2014, cuando se divulgaron los testimonios de más de 50 mujeres, que lo acusan de haberlas drogado y abusado. La mayoría de casos no han prosperado en la justicia porque sus presuntos delitos han prescrito. Pero la denuncia de Andrea Constand, una empleada de la Universidad de Temple —la misma en la que estudió Cosby— terminó convirtiéndose el miércoles en la primera acusación formal contra el actor.

Cosby siempre ha negado los alegatos y ha llegado a demandar a siete de ellas por difamación. Su esposa, Camille, con quien tuvo cinco hijos, también ha defendido públicamente su inocencia. Pero la justicia ha reconocido tener pruebas suficientes para llevarlo a juicio. Si es declarado culpable, Cosby podría ser condenado a 10 años de cárcel, el final más trágico para uno de los íconos de la cultura popular estadounidense.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus