•   Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El disputado segmento de mercado de las berlinas compactas de gama alta, un espacio comercial que es aspiracional para una buena parte de los automovilistas, tiene desde hace pocas semanas un nuevo rival que entra sin contemplaciones, dispuesto a encontrar un hueco, a costa de que sus competidores cedan posiciones.

El nuevo rival está firmado por la británica Jaguar, símbolo de una alta distinción que podría ser un inconveniente cuando una parte de su potencial clientela quiere tener entre sus manos un automóvil de alta gama, pero sin asociarse a una identidad que está ligada al lujo.

El nuevo Jaguar XE, salvo por su identidad, entra en el mercado para ajustarse a un amplio espectro de nuevos clientes para la marca británica, de la misma forma que lo hará con el F-Pace, su primer SUV, a punto de entrar en escena en un segmento de mercado en continuo crecimiento y en el que la lucha por una de sus porciones empieza a ser encarnizada.

Jaguar ha dado al XE un diseño que mantiene los signos esenciales en la moderna gama de la marca. La berlina, con un bajo perfil y una silueta alargada, transmite una estampa deportiva de clara tendencia coupé.

Es una berlina de silueta afilada que tiene una apariencia más recogida, pero similar a la del modelo superior XF. El resultado es agradable y atractivo.

En el interior, algunos detalles relacionan el ambiente con la naturaleza de Jaguar, aunque debería exhibir una calidad visual superior teniendo en cuenta el alto nivel de sus competidores, especialmente en el último Audi A4.

Estética 

El Jaguar XE, con un elevado contenido de aluminio que le diferencia de sus competidores, es el primer modelo desarrollado sobre la nueva arquitectura modular de Jaguar Land Rover, que ha permitido en esta berlina compacta una distancia entre ejes de 2.83, que facilita una sólida posición de tres cuerpos con aspiraciones deportivas, estéticas y dinámicas.

A Jaguar le gusta recordar que la estructura de alto contenido en aluminio del Jaguar XE se fabrica en las nuevas instalaciones de la planta del grupo Jaguar Land Rover en Solihull, especialmente construidas para ello.

La carrocería del Jaguar XE contiene más de un 75% de aluminio, un material imprescindible según las necesidades establecidas por la marca a la hora de desarrollar esta berlina en materia de conducción, manejabilidad, eficiencia y seguridad.

Las aleaciones de aluminio de alta resistencia se utilizan en áreas como los pilares A y los pilares B se realizan en aluminio de alta resistencia reforzado con acero de altísima resistencia, con una capa de espuma de alta densidad en el interior.

El aluminio también es clave en el capó delantero para que tenga una gran capacidad de absorción de la energía en el caso de atropello a un peatón, que se complementa con un sistema articulado desplegable que crea un espacio adicional entre la parte inferior y las estructuras rígidas, como el motor, torretas de suspensión y los paneles que encierran el vano motor.

En la construcción del XE se emplean distintas aleaciones de aluminio entre ellas la denominada RC 5754, que se obtiene principalmente de material reciclado y solo una pequeña cantidad de material primario, el imprescindible para lograr las propiedades mecánicas deseadas.

Los aceros, incluidos los de alta y altísima resistencia, se utilizan para piezas como la plataforma inferior, los paneles de las puertas y el maletero, y magnesio fundido también se utiliza para producir el soporte frontal y el travesaño transversal de la plataforma.

Materiales especiales

La utilización de materiales dispares representa, por otra parte, un reto, el de hacerlos compatibles. Jaguar explica que para evitar cualquier riesgo de corrosión galvánica entre los paneles de acero y aluminio, el monocasco del XE cuenta con cinco capas de protección entre los dos materiales.

La primera es un recubrimiento protector de zinc sobre las partes de acero. Las juntas se rellenan con adhesivo estructural y, a continuación, la carrocería se somete a cataforesis, después se aplica el sellador de juntas y, finalmente, la pintura.

El monocasco se completa con una arquitectura de suspensión de paralelogramo deformable en la parte delantera y un sistema Integral Link desarrollado por la marca, en combinación con una dirección de asistencia eléctrica de buen funcionamiento, al igual que el esquema completo del chasis.

En relación con la dirección de asistencia eléctrica es la primera que monta Jaguar en uno de sus modelos, porque hasta ahora no había sido considerada una teología lo suficientemente madura para sustituir a la tradicional asistencia hidráulica, más natural e intuitiva para el conductor.

El nuevo sistema de dirección es capaz de reducir la emisión de CO2 del XE en un 3% en las versiones de gasolina y en un 2% en las de diésel.

Detalles

Otro distintivo del chasis es la utilización de un equipo de frenos de alto rendimiento en todas las versiones, sobre la base de discos de gran tamaño, y la utilización de la electrónica, con un nuevo sistema de reparto del par en curva mediante el frenado, una tecnología que ya ha sido probada en el deportivo F-TYPE, capaz de reducir el subviraje frenando ligeramente las ruedas internas de forma independiente, según sea necesario.

El Jaguar XE protagonista de esta prueba muestra uno de los grandes estrenos recientes del grupo Jaguar Land Rover. Se trata de la nueva familia diesel Ingenium, un propulsor de 2.0 litros de cuatro cilindros, que da el relevo a los motores diésel utilizados en la compañía hasta ahora, procedentes del acuerdo con Ford.

El nuevo Ingenium se ofrece en dos rangos de potencia, la de acceso de 163 CV y la superior de 180 CV.

La de 163 CV ofrece las cifras de consumo y emisiones que son récord en la marca, ya que son 3.8 litros de promedio y 99 gramos de CO2 por kilómetro.

En la versión probada, con caja automática de convertidor de par de 8 velocidades, el consumo oficial sube a 4.2 litros y la emisión es de 109 gramos de dióxido de carbono, aunque al término de la prueba el consumo estuvo por encima de los 6 litros con una conducción variada y no especialmente eficiente.

Una buena cualidad de este motor es una generosa entrega de par (430 Nm) que es efectiva a partir de las 1,750 vueltas y se mantiene constante hasta las 2,500 revoluciones.

  • 1.416 metros de altura tiene este modelo Jaguar. 
  • 1,565 kilogramos es el peso de Jaguar XE, un vehículo sinónimo de elegancia y lujo.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus