•  |
  •  |

Del centenar de películas que se exhiben cada año, en medio de violencia, desastres y sexo, una bocanada de aire fresco cinematográfico nos trae la productora Disney, con “Buscando a Dory”, la secuela de la encantadora “Buscando a Nemo” (2003).

Si bien el filme peca por repetir la fórmula y los parámetros de la primera película, es sabroso para la mente poder encontrar una trama donde los valores familiares, la inocencia, además del apoyo fraternal, sean el centro de una aventura con un toque de comedia sana.

Aunque para nosotros han pasado trece años desde que su anaranjado amigo Marlyn, junto a la olvidadiza pececita azul Dory emprendieron la búsqueda de Nemo, para ellos son apenas algunos meses. Así la trama nos lleva aproximadamente un año después de la primera aventura.

Ahora Dory forma parte de la familia y de la pacífica comunidad del arrecife de coral.  Sin embargo, en medio de sus lapsus de memoria de corto plazo de Dory, repentinamente le vienen recuerdos de sus padres, que hasta la hacen deambular dormida.

Su inquietud la arrastra a abandonar la seguridad del arrecife, para nuevamente emprender su cruzada por llegar a la Joya de Monterrey, en la costa californiana, donde está un centro de rehabilitación para la vida marina, el Instituto de Biología Marina de California.

Marlyn y Nemo no la abandonan, pero ahí ella encontrará nuevos amigos: el pulpo Hank, que se transforma en su guía; también Bailey, la ballena beluga blanco, y Destiny, un tiburón ballena muy perspicaz.  

Así nuevamente la inocencia de Dory nos envuelve, con un final enternecedor.

Ficha Técnica

Dirección: Andrew Stanton.

Reparto: Ellen Degeneres, Albert Brooks.

Género:  Comedia de animación digital.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus