•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Sebastián Cardenal no solo es el joven de 21 años que canta con su hermana en el dúo Nina & Sebastián, también es ilustrador y estudiante de Diseño y Comunicación Visual. A través de sus canciones expresa los sentimientos más ocultos de él como el miedo a estar solo. Tiene 60 canciones escritas, 20 de estas en inglés. Dice que puede tardar 15 minutos en escribir una.

Es hijo de la reconocida cantautora Katia Cardenal, de quien tiene una gran influencia musical.

“Nunca negaría que me ha apoyado mucho en el proyecto de ser músico, pero lo que la gente no sabe es lo exigente que ella es”, confiesa. Un chavalo sincero y tímido, pero a veces atrevido y dispuesto a vivir nuevas experiencias, tanto así que en 2013 concursó en Míster Montelimar y ganó.

Después de cinco años de cantar en el dúo Nina & Sebastián, recientemente grabaron su primer disco. En esta entrevista habla de la situación de los músicos nacionales, sus dos pasiones y proyectos a futuro. También revela detalles de cómo era su relación con su fallecido tío Salvador Cardenal, fundador del dúo Guardabarranco.
 
¿Siempre quisiste ser músico?

Crecí en una casa de músicos. Mi mamá y mi tío siempre estaban cantando y he tenido muy presente esa influencia. Además mi papá tiene la colección de discos más grandes que conozco.

Yo me acuerdo que desde que tengo memoria siempre hacía canciones, escribía, dibujaba y me veía como músico. Mi abuela aún guarda papeles con letras de canciones que escribí cuando tenía ocho años.  

Pero fue hasta que cumplí 15 años que pasé por experiencias más fuertes como amores y desamores, vino la pérdida de mi tío Salvador y comencé a utilizar la música para desahogarme y expresar sentimientos que no compartía en voz alta. Fue entonces que nació el dúo Nina & Sebastián, con mi hermana.

¿Entonces el dúo con Nina nace como una necesidad de desahogarse o siempre tuvieron la idea de cantar juntos?

Las dos cosas. Mi tío muere en el 2010 y el dúo nace en el 2011. Ahora ya tenemos un catálogo de 30 canciones escritas. Aparte de eso yo tengo unas 60 canciones compuestas y ahorita acabamos de sacar “Últimamente “, que es nuestro primer disco compuesto por 11 temas completamente grabados. De esas, 10 canciones son mías.

Después de cinco años de carrera sacan un primer disco ¿cómo fue el proceso?

“Últimamente” es un disco que quisimos hacer desde que comenzamos. Varias canciones las escribí cuando tenía 15 años y que las hemos cantado en los escenarios. Se nos dio la oportunidad de grabarlas y tuvimos que hacer arreglos nuevos. Es un disco con arreglos modernos y ritmos de influencias más pop. Creo que este material es como abrir un baúl donde hay un montón de recuerdos con fotos y papeles. Es un disco muy diverso que no queda en un solo género: va de lo acústico a lo trova-bossa, el rock…

¿Cuánto tiempo te llevas en escribir una canción?

Es un proceso con etapas donde busco la manera en cómo ser creativo. A veces una canción nace de un juego de palabras o frases pegajosas del nicaragüense. En otras ocasiones primero hago la letra y después la melodía con Nina, en eso hay momentos en que todo lo hemos hecho en 15 minutos. A veces paso meses sin escribir una canción y de repente en un mes escribo 12.

¿Qué es lo que provoca que un compositor tarde o sea rápido escribiendo canciones?

Depende mucho del estado de ánimo. Hay momentos en los que no he querido enfrentar la realidad de mis sentimientos y de repente digo que si no lo libero en ese momento voy a explotar.

¿Por qué ocultar tus sentimientos, a qué le tenés miedo?

Como persona siempre intento dar una impresión de que soy fuerte y las cosas no me afectan.

En mi familia me gusta mostrar que puedo manejarlo todo y puedo trabajar bajo presión y que los comentarios de la gente no me afectan. Pero la verdad es que uno siempre guarda una espinita que se va cargando por mucho tiempo y llega un momento en que te tenés que liberar.

¿En particular vos qué necesitás liberar?

Por ejemplo en el disco hay una canción que se llama “Aquella vez” y habla sobre el miedo de aventarse a tener una relación con alguien y no querés herir a la persona o que algo salga mal.

Muchas veces en mi vida me he cerrado a posibilidades por temor al fracaso y siento que esas cosas solo las puedo decir a través de la música.

Tenés una canción que se llama “No me dejen solo con mi mente”. El temor es recurrente en vos.

Sí, esa es otra canción que habla de ese sentimiento. A veces me cuesta estar solo porque tengo que enfrentarme a todos estos pensamientos y me siento inseguro. Los jóvenes siempre estamos como queriendo distraernos con las redes sociales, programas de realidad y no nos tomamos el tiempo para sentarnos y enfrentar las cosas que nos están pasando y eso lo trato de plasmar en el tema. Pero no solo mis propias experiencias me inspiran. También están las experiencias de otras personas cercanas a mí, ver que mi mamá está pasando por algo fuerte…

¿Cómo se definen como músicos?

Somos muy sinceros y así queremos que nos recuerden. Músicos que tuvieron propuestas nuevas y que a la vez otras bandas emergentes podrían ocupar las mismas ideas para promocionarse.

¿Qué influencias musicales tienen cOmo dúo y qué influencias tenés vos a nivel personal?

Como dúo está por supuesto el Dúo Guardabarranco, pero también nos han inspirado otros artistas con los que hemos compartido como Elsa Basil y Perrozompopo. A nivel internacional tenemos a John Mayer, Maroon 5 y Coldplay y también me inspiran a nivel personal.

¿Cómo valorás el panorama de la producción musical en el país? A ustedes les tomó cinco años poder grabar un disco.

Es muy difícil. La mayoría de los artistas nicas se dedican al oficio por amor al arte. Los músicos nicas recurrimos a tener trabajos aparte o a realizar otros oficios para mantenernos. Son raros los que han conseguido vivir meramente del arte. Nosotros nos hemos mantenido constantes en la escena y siempre estamos tratando de sacar nuevos temas, pero recoger los fondos de grabación, pagarle a los músicos, las sesiones de estudios y todo lo demás, es un gran reto y de hecho nosotros no hemos terminado de pagarlo.

Contamos con que la gente decida ayudarnos con voluntad propia. De hecho el disco lo estamos poniendo en las plataformas musicales de forma gratuita para que la gente pueda apoyarnos y opte por comprar el disco. Todos los fondos no nos quedan a nosotros, se invierten en otros proyectos.

¿Cómo era tu relación con tu tío Salvador? ¿qué consejos DE LOS que te dio ahora estás poniendo en práctica?

Él nunca escuchó una canción mía. Cuando yo era pequeño siempre tuvo la idea de que todos los primos y sobrinos de la familia hiciéramos un grupo, pero no se concretó. Sin embargo él siempre trataba de potenciar el talento de todos. Si alguien decía que quería tocar guitarra, le compraba una. Si yo le decía que me gustaba la pintura, me regalaba los materiales.  

Mi tío siempre fue y sigue siendo una influencia muy inspiradora. Creo que aprendí más de él después de muerto que en vida. Él siempre quiso ser recordado por su trabajo y no por su nombre y su apellido, y lo logró. La ecología en Nicaragua viene mucho de la influencia de él y sus temas.

¿Y de tu mamá qué influencias tenés?

Somos personas muy similares. Si algo he aprendido de ella es la ética del trabajo, el amor a la música y el profesionalismo. Mi mamá es una persona que ha logrado hacer una vida solo de la música y eso es muy inspirador. Creo que hay gente que piensa que solo porque está a cierto nivel, todas las puertas las tiene abiertas y no es así. Hasta el día de hoy ella tiene que moverse y buscar cómo resolver para ganarse el día a día.

¿Cómo has manejado ser el hijo de Katia Cardenal?

Hay gente que dice que solo por ser el hijo de Katia Cardenal vivo bien y bajo la sombra de ella.

Pero la verdad es que mi mamá para mí siempre ha sido una luz. Nunca negaría que me ha apoyado mucho en el proyecto de ser músico, pero lo que la gente no sabe es lo exigente que ella es. Muchas canciones que he hecho ella me ha dicho que no le gustan o que debo arreglar algo y demás.

¿Por qué decidiste estudiar diseño?

Mi pasión por diseñar nació al mismo tiempo que la pasión por la música, siempre me ha gustado dibujar, pero creo que es algo que no me ha salido tan natural como la música. El diseño gráfico es algo en lo que también sigo aprendiendo, incluso en la parte de los videos de Nina & Sebastián me he encargado del diseño visual. En cambio la música ha sido como innata para mí.

¿A qué has aspirado con el diseño?

Quiero enfocarme mucho en lo que es el arte para la música. Son dos cosas que van muy de la mano porque un artista tiene que presentarse con un logo, videos, imágenes y siento que en Nicaragua en el caso de las bandas emergentes a veces no consideran cual es la importancia de su imagen en redes sociales, por ejemplo. Sin embargo es una forma de transmitir un mensaje.

¿Tenés otros proyectos?

Ahorita estoy empezando con unas amigas en un proyecto que se llama Sayra donde haremos sesiones de fotos para modelos y diseñadores nicaragüenses. Queremos hacer una propuesta editorial y de moda que no sea la misma que se está viendo en Nicaragua, sino algo más de caras nuevas, talentos emergentes y modelos que quizás no tienen mucha experiencia, pero quieren intentarlo y hacer las cosas bien. También quiero hacer camisetas.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus