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“El cine no ha hecho honor a esta enfermedad, teniendo en cuenta que es una enfermedad con mucho componente social”, considera el doctor Juan González García, jefe de sección de Medicina Interna y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario La Paz. El especialista demanda más películas con esta temática, igual que las hay sobre otras enfermedades como el cáncer.

Philadelphia

Los años 90 están catalogados como la era antirretroviral en la historia del sida. Ya habían pasado más de diez años desde los primeros casos, pero la gente seguía infectándose y muriendo. El director de cine Jonathan Demme quiso que Philadelphia (1993) fuese recordada como una de las primeras películas que trataba este tema y su estigma. Para ello, contó con Tom Hanks para encarnar a Andrew Beckett, joven abogado despedido de un prestigioso bufete cuando sus jefes se enteran que ha contraído esta enfermedad. La Academia premió a Hanks con el Óscar a mejor actor en 1993. Yesterday

Beckett es homosexual, algo que lleva en secreto y que enfurece al despacho cuando lo descubre. Su jefe encuentra en su condición sexual y su infección por VIH la excusa perfecta para despedirle. La cinta narra las dificultades de Beckett para encontrar un abogado que defienda su causa frente a la empresa que lo despidió, mientras el deterioro físico y emocional que experimenta se hace patente.

El desconocimiento de la población sobre la enfermedad y el miedo a la infección se reflejan en la cinta, a través de las reacciones de los personajes al conocer la enfermedad de Andrew. El sida y su orientación sexual le harán sentirse un “apestado”. El abogado que se atreve con su caso, encarnado por Denzel Washington, defenderá a Becket luchando contra sus propios prejuicios sobre la homosexualidad.

Yesterday

En la primera década del siglo XX, Yesterday (2004), dirigida por Darrell James Roodt.

Sus diferencias principales, respecto a los otros largometrajes que hemos seleccionado, se encuentran en el personaje protagonista y en el escenario de la historia. Esta vez se trata de una mujer, Yesterday (Leleti Khumalo), la que está contagiada con VIH en Sudáfrica, uno de los países africanos más castigados por el virus. El 66% de las personas que se contagian en el mundo lo hacen en este continente. La historia de Yesterday comienza cuando los primeros síntomas invaden su cuerpo. Tras ser diagnosticada de VIH, esta joven madre luchara por cumplir su sueño: ver a su hija Beauty acudir a la escuela antes de morir. El personaje personifica la fuerza, la responsabilidad y el amor.

PhiladelphiaCuando la protagonista va en busca de su marido para darle la noticia del diagnóstico, este le recibe con golpes e insultos. La inferioridad de la mujer en esa sociedad queda reflejado de esa forma, pero también su fortaleza al perdonarlo, cuidarlo cuando este cae por la misma enfermedad y sobrevivirlo. La joven madre acude al curandero de la aldea, cuyas creencias culturales y religiosas justifican que catalogue como “ira” lo que en realidad es una enfermedad infecciosa. También queda reflejado el miedo al rechazo de sus vecinos, que ya apedrearon hasta la muerte a una mujer por estar enferma.

Se muestra la visión en el continente africano, con muchos menos recursos para el tratamiento y la investigación y donde a los estigmas que ya de por sí se le aplican a la enfermedad, se le añaden otros resultado de sus tradiciones culturales, sociales y religiosas.

Dallas Buyers Club

Treinta años después de los primeros casos de sida en Estados Unidos, Jean-Marc Vallée dirige el largometraje Dallas Buyers Club (2013), ambientado en una historia real de 1985 en Texas.

Allí vive el vaquero Ron Woodroof, interpretado por un Mathew McConaughey que perdió más de viente kilos para encarnar a un paciente con VIH pero ganó el Óscar al mejor actor en 2014.

Dallas Buyers Club se ha convertido en una de las cintas de referencia de la historia del cine sobre el VIH/sida. Al fiel reflejo del estigma y desconocimiento en los 80 de la enfermedad y rechazo al colectivo homosexual se añade la visión más clínica, al relatar el proceso que siguieron aquellos años los diferentes fármacos que fueron surgiendo para intentar parar la gran epidemia.

Woodroof  ingresa en el hospital al recibir una descarga eléctrica, y allí es diagnosticado de VIH. A partir de entonces, su personaje atraviesa diferentes fases, desde la negación al arrepentimiento por sus prácticas sexuales sin protección y su vida de excesos con las drogas.

Sobre el tema del estigma, muchas escenas de la cinta lo refuerzan a través de las diferentes reacciones de los personajes. Sin ir más lejos, ante el diagnóstico,Woodroof dice: “¿Homosexual? ¿Me tomas el pelo? No soy ningún maricón”. “Dicen que lo pillas por tocar a alguien o si eres gay”, le comenta un amigo.

Otro concepto que cambia en sus años con la enfermedad es el de la homofobia, pues consigue respetar y tener cariño a Ryon, un travesti con VIH que interpreta el también oscarizado Jared Leto.

Por otro lado, la trama farmacéutica va adquiriendo relevancia a medida que avanza la cinta y está basada en lo que sucedió en la realidad. El caso de Woodroof coincide con los experimentos de la zidovudina o AZT, el primer fármaco aprobado para el tratamiento de pacientes con sida en 1987.

Todavía en fase de prueba, el vaquero viaja a México para conseguirlo de forma ilegal. Allí, le proponen otros tratamientos que empiezan a funcionar en su organismo mejor que AZT. A partir de ahí, el negocio ilegal de venta de medicinas a otros pacientes y su conflicto con la Agencia del Medicamento Estadounidense (FDA) marcarán sus años de vida.

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