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Amy Winehouse conoció a Blake Fielder en 2004. Para aquel momento, Amy era una mujer sana, bebía y fumaba, pero no tenía adicción a alguna droga ilegal. Al momento de relacionarse con Blake, la relación se hizo rápidamente intensa. Estaban atados por el cuerpo, la pasión, el dinero y, sobre todo, las drogas.

Al lado de Blake, Amy conoció la heroína y durante un año se mantuvieron en un amorío intenso, mientras ella tenía gran éxito con su primer disco “Frank” y estaba a punto de lanzar el segundo. Tras meses violentos y pasionales, Blake terminó con la cantante y regresó con su exnovia, uno de los duros golpes que recibió la artista, señala el portal mexicano De10.

Bulimia 

Este abandono hundió a Amy en la depresión y la bulimia, además de una fuerte adicción a las drogas en las que la había iniciado Blake. Su rompimiento fue el motor de “Back to Black”, el álbum que explotó su carrera en América y Europa, gracias a las letras donde hace referencia constante a la infidelidad.

Poco a poco Amy se fue alejando de Blake, estaba distraída en la gira y la configuración de su éxito, pero en 2007, la pareja regresó, y él mismo decía que su amor era tan intenso que se amaban de una forma mal sana y codependiente.

En mayo de ese 2007, Amy se casó con Blake y fue durante esa relación que ella comenzó a hundirse cada vez más en las drogas. Unos meses después, los medios comenzaron a descubrir la razón por la que su amor era tan dependiente, fueron fotografiados cubiertos en sangre; tras la muerte de Amy, Blake confesó que ese día habían peleado y él había roto una botella, ella rompió otra y se enterró algunos cristales como muestra de amor.

Amy estaba de gira, pero en agosto canceló una serie de conciertos por motivos de salud. La realidad es que estaba en el hospital, pues el crack, la cocaína y el alcohol le habían pasado factura.

El amor que se tenía estaba destruyéndola y todos lo veían, sus amigos comenzaron a alejarse, su representante, sus guardaespaldas sabían que algo no iba bien, como se puede ver en el documental “Amy” que encuentras en Netflix.

Hace unos años, el hermano de Blake, Harry, dijo que la pareja parecía estar empeñada en destruirse “era como ver dos trenes que se acercaban a exceso de velocidad antes de un choque violento”.

Para 2008, Blake fue enviado a prisión por una pelea en un bar, Amy se quedó en casa cada vez más deprimida por la separación, así, solía asistir a dar conciertos en mal estado, ebria y disfónica.

Amy estaba al borde de la caída y todos lo sabían. De alguna forma, la familia de la cantante logró que pidiera el divorcio, que llegó a Blake cuando él estaba en la prisión en 2009. Ella se fue a Santa Lucía para rehabilitarse y comenzó a trabajar en nuevos materiales. Su último trabajo fue al lado de Tony Bennet, quien siempre creyó que era la única mujer en el camino correcto de la música.

Durante 2010 y 2011, Amy había estado entrando y saliendo de rehabilitación, pero parecía que todo podía mejorar. Blake ya no estaba cerca y hasta estaba pensando en hacer las paces con él, sin embargo, el 23 se julio de 2011 todo cambió.

A los 27 años, Amy fue encontrada muerta en su departamento en Camden, Inglaterra. La autopsia reveló que había tomado más de tres botellas de vodka y eso la introdujo al coma que le causó la muerte.

Amy había estado por última vez con Blake cuando él ya tenía como pareja a Sarah Aspin, la madre de sus dos hijos, pero parecía que nadie podía romper el vínculo que tenían.

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