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Lila Pérez Gil
Madrid / Washington / EL PAÍS / EFE

Fisher Price, una división de la juguetera Mattel, anunció ayer la retirada del mercado de EU de cerca de un millón de sus juguetes fabricados en China, al creer que la pintura puede contener más plomo de lo aconsejable. Acción similar ocurre en países europeos.
En Nicaragua hay empresas que distribuyen los juguetes Fisher Price, aunque se ignora si las unidades existentes han sido fabricadas en China Popular e importadas después a través de los proveedores en Estados Unidos, y si se realizan pruebas sobre sustancias tóxicas en los mismos.
Los juguetes son en su mayoría muñecos de plástico que representan algunos de los personajes más populares entre la población infantil de EU, como “Elmo”, de la serie “Sesame Street”. En Nicaragua también existen “Diego”, “Dora” y “Big Bird”.
Los juguetes afectados se vendieron en EU entre mayo y este mes, por un valor de cinco a cuarenta dólares, según la Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo.
Los consumidores que hayan adquirido los juguetes podrán devolverlos en las tiendas y recibir a cambio un vale por un muñeco similar.
También trenes
En junio ya se retiraron cerca de un millón de trenes de juguete procedentes de China también por temor a los niveles de plomo en su pintura.
La retirada del mercado de los juguetes se suma a una lista de productos procedentes de China, que EU ha determinado pueden ser peligrosos para la salud, entre ellos ciertas marcas de pasta de dientes, comida para mascotas y pescado.
Una casita de muñecos con aspecto inofensivo pero cubiertos por pigmentos tóxicos; el modelo de la Granja de Bloques Encajables de Barrio Sésamo, que en España comercializa Fisher Price, la compañía de juguetes destinados a niños pequeños filial de la multinacional Mattel, han sido retirados del mercado por la empresa, después que se detectara que la pintura utilizada en los muñecos llevaba plomo. La alarma es mucho mayor en Estados Unidos, donde los modelos afectados son 83 y ya se han retirado 967,000 unidades desde el pasado mayo.
En España tan sólo se han vendido ocho unidades de este modelo, según confirmó un portavoz de Mattel, que declinó informar sobre dónde se habían vendido los juguetes “para que no cunda una alarma innecesaria”. Sí precisó, no obstante, que la venta de este modelo, cuya referencia es 39054 y se ha fabricado entre el 19 de abril y el 6 de julio de 2007, se realizó del 1 al 31 de julio de 2007 sólo en pequeñas jugueterías, y no en grandes superficies.

“Los juguetes llegaron al mercado español procedentes de una pequeña partida importada de Estados Unidos”, añadió. “La compañía ya ha transmitido el aviso a todos los distribuidores y tiendas para que lo retiren”, continuó el portavoz. Por otra parte, “a los compradores se les avisará a través de campañas de información en medios de comunicación y se les devolverá el dinero si lo han adquirido”. Para ello, Mattel ha puesto el teléfono 902 20 30 10 a disposición de los consumidores.
La alerta surgió el pasado mayo en Estados Unidos, cuando la empresa detectó que la pintura de algunos de los juguetes de Fisher Price, con origen en un proveedor de China, contenía plomo. Esta sustancia está prohibida tanto en este país como en Europa, no sólo en la fabricación de juguetes, sino en cualquier objeto que vaya a tener contacto directo con los humanos.
Plomo produce grave intoxicación
El plomo es un metal pesado que produce una intoxicación de graves consecuencias incluso con pequeñas dosis. La Comisión para la Seguridad y la Protección al Consumo (www.cpsc.gov) de este país ha retirado ya 967,000 unidades de 83 modelos, de los cuales sólo el citado se ha vendido en España.

La Federación de Consumidores en Acción, Facua, que informa sobre la alerta en su web, www.facua.org, ha pedido que el Instituto Nacional del Consumo la transmita a todo el territorio español.
Una portavoz del Ministerio de Sanidad y Consumo explicó ayer que estaban esperando la información oficial de Mattel para extender esta alerta por todas las Comunidades Autónomas. Además, aseguró que la Comisión estadounidense ya ha avisado a la Unión Europea de la existencia de este problema por si se hubieran producido importaciones de algunos de estos productos.
“Esto es el pan de cada día”, denunció ayer Rubén Sánchez, portavoz de Facua. “No existe un control de entrada exhaustivo de los productos de importación”, añadió, “y eso en el caso de los juguetes es aún más peligroso”. Según los datos de Facua, “cada semana” se retira algún juguete de los comercios minoristas “sobre todo, bazares”, por problemas con la pintura.
“Mucho más habituales son las alertas porque los modelos para niños menores de tres años incluyen piezas pequeñas, que son muy peligrosas porque pueden producir asfixia”, concluyó. De hecho, en el último mes, el sistema de alerta rápida de productos peligrosos no alimentarios de la Unión Europea (Rapex) ha publicado más de 30 alertas relacionadas con juguetes, la mayoría originarios de China.