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Desde hoy domingo y a lo largo de una semana, Granada se transforma en la capital mundial de la poesía. No la han elevado a esa categoría ni el Presidente de la República, ni el cuerpo diplomático, sino las rimas y los versos cantados por hombres y mujeres que tejen estrofas desde los cuatro puntos cardinales del orbe y se dan cita año con año en el Festival Internacional de Poesía, dedicado esta vez a Carlos Martínez Rivas.

Este evento, que en esta edición reúne a 121 poetas provenientes de 54 países del mundo, es uno de los proyectos culturales más ambiciosos de los últimos años y ha contribuido a la difusión de la importancia de la poesía y a la proyección de Granada como destino turístico. En esa proyección han colaborado gobiernos, países amigos, organismos internacionales y empresas privadas.

Sin lugar a dudas, una empresa difícil de echar a andar y sobre todo de poder mantener, sin embargo, este año llega a su edición número ocho  de la mano del poeta Francisco de Asís Fernández, el paladín de las métricas que contra viento y marea, al lado de su esposa, la también poeta, Gloria Gabuardi, y de la junta directiva del festival, navega con bandera de libertad creadora.

EL NUEVO DIARIO, con esta entrevista, inicia su cobertura especial sobre este evento anual de poesía que engalana a Granada y que enorgullece a los nicaragüenses.

¿Por qué pensar en realizar un Festival Internacional de Poesía en un país donde la cultura recibe poco apoyo?

Los festivales de poesía no son una idea nuestra. Hay varios en diversas partes del mundo y recuerdo la inquietud de fundar uno en Nicaragua cuando la poeta Blanca Castellón vino del festival que se realiza en Bogotá. En realidad había muchos deseos y varios me propusieron la idea, pero no estaba muy convencido, así que fue determinante el ánimo que mi esposa, Gloria Gabuardi, me infundió.

Ella es mi cómplice en este proyecto que sin lugar a dudas no sería posible sin el apoyo de la junta directiva. Y a propósito de eso, algo que nunca olvido es que cuando le comenté la idea a Gioconda Belli para que fuera vicepresidenta ella estaba incrédula, sin embargo, aceptó porque no quería negárseme. Pero siendo honestos, el proyecto no le convencía del todo, sin embargo, nosotros en Nicaragua hemos tenido grandes señales de que la cultura es el camino que debemos seguir.

Rubén Darío es la más grande señal, el portento que inició nuestra ruta, luego nos hemos encontrado con grandes hombres y mujeres poetas que han venido a marcar nuestra historia y que han sido homenajeados en las ediciones previas del festival, que este año honra a Carlos Martínez Rivas, considerado el más grande después de Rubén.

¿Qué es lo más difícil de organizar un festival de esta magnitud?

El festival en sí es todo un susto. No es fácil conseguir el patrocinio, no es fácil convencer a las grandes empresas de la importancia de promover un evento en el que confluyen los más importantes exponentes de la literatura mundial.

Sólo en pasajes el monto puede llegar a los 200 mil dólares, sin incluir hospedaje de los invitados y el desplazamiento hacia otros lugares del país. Prácticamente te toca andar tocando puertas, algunas se abren otras no. Sin embargo, hemos tenido la dicha de encontrar amigos embajadores y empresarios privados que han creído en la propuesta y que sin dudarlo han brindado su apoyo económico.

¿Cuál es el secreto para poder reeditar una actividad cultural cuyo costo ronda el millón de dólares?
Fe y poesía son las palabras mágicas. Desde la génesis del festival esto ha sido todo un reto que nunca hubiéramos concretado si no tuviéramos fe y si no creyéramos en el poder de la poesía para derrocar murallas y conquistar el mundo.

¿Cuéntenos qué hay tras bambalinas en la organización del Festival Internacional de Poesía?
No es sencillo lo que hay detrás de este festival. La semana del evento es solo el fruto de todo un año de trabajo del equipo. Son cientos de llamadas telefónicas, videollamadas, infinidad de correos electrónicos y demás medios de comunicación empleados para contactar a los poetas invitados, así como a los patrocinadores y posibles auspiciadores.

A propósito de los invitados, ¿qué criterios emplean para elegir a los poetas participantes?

Esa es otra fase del proceso que resulta extenuante, pues hay una comisión de lectores que sobre la base de calidad literaria propone y selecciona a los invitados. Además, algunos son recomendados por los intelectuales de su país y nuestra comisión conoce su obra y la analiza.

¿En algún momento Francisco de Asís Fernández ha pensado en retirarse de la presidencia del Festival Internacional de Poesía de Granada?

Como te dije antes, este trabajo es extenuante, estresante y agobiante,  al extremo que durante estos años sufrí un derrame y he estado a punto de perder la visión en uno de mis ojos, sin embargo, sigo en pie de lucha en la organización del festival y esto en gran parte es gracias a que Gloria está siempre a mi lado, apoyándome y alentándome a no desfallecer.

Tampoco he declinado porque cuento con un equipo de trabajo maravilloso, la junta directiva en pleno se involucra en el proceso y mis fieles colaboradores, Blanca Castellón, Pedro Xavier Solís, Fernando López, Bayardo Martínez y Rebeca Acevedo, siempre están a mi lado.

¿Qué es lo que más le enorgullece de su trabajo al frente de este festival?
En primer lugar me satisface que hayamos podido concretar el anhelo de tener nuestro festival en Granada y hoy por hoy hay muchas cosas que nos hacen saber que ha valido la pena el esfuerzo. No es fácil lograr transmitir 180 spot televisivos a diario y para esta edición contaremos con la cobertura de importantes cadenas internacionales, entre ellas CNN.

Se han escrito cientos y cientos de páginas sobre el festival y los nicaragüenses deberían sentirse orgullosos de que en los buscadores de internet aparecen miles de entradas sobre Granada. Además, el festival se ha convertido en el recuento anual del estado de la poesía en el mundo. También hay que hablar sobre el impacto positivo en el turismo en la ciudad.

¿Cuál sería una meta que considere le hace falta cumplir?
Me gustaría poder convencer a los medios de comunicación acerca de que vale la pena darle más apoyo al festival. Quisiera poder competir con Jennifer López que aparece en grande en los periódicos y que nos dieran un espacio meritorio.

A mí me gustaría traer a Jennifer López (y a Brad Pitt, añadió doña Gloria) pero la verdad es que ella es famosa por su belleza pero eso es efímero, en algunos años más no tendrá la importancia de ahora y eso no sucede con la poesía, que es imperecedera.

Conversamos de muchos otros aspectos con “Chichí” Fernández, quien a pesar de las adversidades siempre luce firme en el timón de esta aventura que no es de rimas y leyendas, como las de Becker, sino de acciones y desafíos por los versos.