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El Festival Internacional de Poesía de Granada puede verse también desde una perspectiva numérica: 1,200 sillas; 92 personas encargadas de logística trabajando más de 14 horas al día; tres poetas leyendo versos de más de 100 poetas extranjeros; 60 policías resguardando la seguridad; y tres patrullas y cuatro motos transitando por la ciudad.

Los organizadores del Festival descansarán un mes para empezar a preparar el de 2013, que estará dedicado a Ernesto Cardenal. Antes de pensar en quiénes serán los poetas invitados, cuáles serán los lugares que visitarán, qué contenido incluirán en el programa y dónde conseguirán financiamiento, realizarán una reunión evaluativa.

Fernando López, Secretario Ejecutivo de la Junta Directiva de la Fundación Festival Internacional de Poesía de Granada, dijo que en marzo y en abril se realizarán las primeras reuniones evaluativas y de planificación.

López está encargado de la logística, y tiene a su cargo a 20 personas, 11 son de la Alcaldía de Granada, seis son vigilantes, y los tres restantes se encargan de labores administrativas. Uno de ellos es Danilo Dumas, quien desde el lunes administra las donaciones de las empresas patrocinadoras, y quien deberá pagar la planilla de 35 personas.

Así es, pues, que Dumas se encuentra cada día desde las ocho de la mañana en la Casa de Los Tres Mundos, garantizando la efectiva distribución del agua en las actividades, el papel higiénico en los baños, y los almuerzos y las cenas de 92 personas que trabajaban tras bambalinas.

Antonio Palacios también labora en logística. Por segundo año consecutivo trabaja en el Festival, esta vez asegurando que las sillas, mesas y manteles estén en el lugar adecuado y a la hora indicada.

El Festival mueve Granada a ritmo acelerado. Los niveles de ocupación de los hoteles aumentan, según algunos empresarios consultados.

Francisco y Carmen Velilla, propietarios del Hotel Darío, ubicado en La Calzada, sostienen que la idea de organizar el Festival “ha sido fabuloso”.

“Aumenta el turismo y viene gente de todo el mundo. Es un evento que ya se ha consolidado, que da trabajo a todo el mundo aquí en Granada. Nosotros como interesados en que esto funcione, hemos aportado nuestro granito de arena. Vienen poetas de todo el mundo, lógicamente, se habla de Nicaragua y de Granada. Yo pensaría que habría que promocionar otro tipo de evento de este tipo”, explicó Francisco Velilla, quien agregó que las 23 habitaciones del hotel están llenas.

Según Juan Pasos, Gerente del Hotel Alhambra, el Festival cada día está renovándose. “Han venido muchos turistas extranjeros”, dijo Pasos, cuyo negocio también está copado en su totalidad.

Carlos Duarte, gerente administrativo del Hotel Cocibolca, considera que el Festival ha atraído a más turistas. Este año en dicho hotel no se alojaron poetas, pues ya no había habitaciones.

Hay turistas que llegan a la Gran Sultana atrapados por los conciertos, que son parte del programa del Festival. Así lo expresa Álvaro Urbina, propietario del bar Road House, ubicado en La Calzada.

“Cada día vienen más poetas, y la música atrae a mucha gente. Eso hace que el turista se quede más tiempo en la ciudad”, cuenta Urbina, quien la noche del miércoles atendió en su bar a algunos poetas extranjeros.

El bullicio provocado por el Festival hace creer que es agosto o enero en Granada. Manuel Jarquín, trabajador del restaurante El Tercer Ojo, comenta que por estas fechas, cuando la afluencia de visitantes va bajando, incrementa cada día más por el Festival Internacional de Poesía

Como es de suponerse, el Festival no funciona sin dinero y sin poetas. La escritora Gioconda Belli es parte del comité encargado de buscar financiamiento, y del comité que selecciona a los poetas invitados.

Ella cuenta que cada año revisan la lista de patrocinadores que han comprometido cierta cantidad de dinero --empresa privada, instituciones y organismos internacionales--, y siempre están buscando que la lista se amplíe. “Organizamos el siguiente Festival desde que acaba este”, dice Belli.

¿Y los poetas? “Recibimos las recomendaciones, y nosotros también tenemos recomendaciones. Luego nos envían sus poemas. El criterio, sobre todo, es que tengan obras publicadas, y que digan cosas que nos interesan que vengan a decir aquí”, agrega Belli.

Los poetas extranjeros no reciben la obra del que será homenajeado, debido a que hay varias limitaciones, explica Belli. Un ejemplo es el caso de Carlos Martínez Rivas, cuya obra aún no ha sido traducida a otros idiomas.

“Parte de la idea de que vengan es para ponerlos en contacto con estos escritores, también para que se interesen y se lleven la obra a su país. El año pasado salió una antología de poemas de escritores nicaragüenses en italiano, hecha por el poeta Emilio Coco, quien vino al Festival”, añadió.

La escritora Blanca Castellón agrega que en la escogencia toman en consideración determinado equilibrio entre jóvenes, mujeres y hombres. “En los ocho festivales hemos tenido 1,000  poetas de 95 países del mundo. Este año tenemos la buenísima noticia que el embajador de España propuso al festival para el Premio Príncipe de Asturias”, dice Castellón.