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  • AFP

La cuenta atrás de los Juegos Olímpicos de Londres se inició este viernes por la noche con la ceremonia que concluyó con la inauguración oficial por la reina Isabel II y el alumbrado de la llama que iluminala capital británica durante 17 días.

"Se trata de los terceros Juegos en Londres. Mi bisabuelo inauguró los de 1908 en White City, mi padre los de 1948 en el estadio de Wembley y esta noche tendré el placer de inaugurarlos en Stratford, en el este de Londres", dijo la reina en una recepción a los mandatarios extranjeros.

El espectáculo inaugural, ideado por el oscarizado director británico Danny Boyle, comenzó a las 21H00 locales (20H000 GMT), 02:00 p.m. de Nicaragua,  y concluirá aproximadamente en unas dos horas, dando paso al desfile de los 1, 400 deportistas.

El evento comenzó a ritmo trepidante siguiendo por las pantallas gigantes al río Támesis desde su nacimiento en Gloucestershire hasta su llegada a la capital británica, pudiendo observar algunos iconos británicos como las famosas carreras de remo entre las universidades de Cambridge y y Oxford.

Imágenes de cricket o del "London eye", la noria que domina el río emblemático de Londres, completaron el recorrido hasta llegar a una cuenta atrás marcada con luces en las gradas que la gente fue coreando, mientras unos niños hacían explotar globos con cada número de la cuenta.

Cuenta atrás

Llegó entonces una cuenta atrás, con la aparición estelar del último ganador del Tour de francia, Bradley Wiggins, para tocar la campana olímpica, cuyo sonido anuncia más de dos horas de ceremonia para inaugurar los Juegos de Londres.

"Londres está listo" para el mayor evento deportivo, había asegurado el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, horas antes de la apertura oficial de los Juegos.

El único peligro para la función podría ser la lluvia que ha aparecido de forma intermitente y podría deslucir el evento. No obstante, todo salió como estaba planeado.

La ceremonia, inspirada en la cultura británica, será sorprendente, aunque sin llegar a los excesos espectaculares que exhibieron los chinos hace cuatro años en Pekín.

"No se puede hacer un espéctaculo mayor que el que se hizo en Pekín", dijo Boyle.

70 jefes de Estado

Mientras en las gradas estaban presentes 70 jefes de Estado y de gobierno y multitud de personalidades de todos los ámbitos de la sociedad, como el príncipe Guillermo y su esposa Catalina, la primera dama estadounidense, Michelle Obama, y el actor estadounidense Brad Pitt, sobre la pista desfiló lo más granado de los deportistas del planeta.

Entre ellos, sin duda se centraron las miradas de los miles de espectadores en el estadio y de los millones de telespectadores que vieron el espectáculo desde sus casas, el campeón jamaicano Usain Bolt, abanderado de su delegación.

Más escondidos entre sus delegaciones, pero también muy buscados por las miradas estaban atletas como el nadador estadounidense Michael Phelps o el tenista suizo Roger Federer, que junto a sus compañeros lucharán por las 302 medallas de oro que se distribuirán en los próximos días.

Los atletas no son un actor menor de una ceremonia, que ha costado 27 millones de libras (34.4 millones de euros, 42.3 millones de dólares), en la que participaron 10,000 figurantes para replicar en el estadio olímpico una escena típica del campo británico con sus campos, ríos y animales o una estampa de la revolución industrial.

Se mantiene el suspense sobre la identidad del último relevista de la antorcha olímpica porque "eso tiene que ser una sorpresa. Esperamos que le guste a todo el mundo", dijo Boyle.

Los rumores corren después que el futbolista inglés David Beckham asegurara que no será él, aunque también tendrá un papel en la gran función que comenzará sobre las 20h12 locales (19h12 GMT), en referencia a 2012, para los presentes en el estadio y a las 21h00 (20h00) de forma oficial para todo el mundo.