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  • AFP

Si en los principios que lo inspiran el Olimpismo moderno aboga por el entendimiento pacífico y el acercamiento entre los pueblos, la competición deportiva en Londres-2012 ha hecho que, como de costumbre, afloren los celos entre países y las rivalidades vecinales.

Brasil y Argentina brindaron el miércoles dos 'Clásicos' sudamericanos en la capital británica, con victoria para los primeros por 3 sets a 0 en los cuartos de final del voleibol masculino y la albiceleste ganó por su parte en la misma ronda del básquet, también de hombres, por 82-77.

"Queremos ganarnos mutuamente juguemos lo que juguemos, desde el ping-pong hasta esto", había dicho antes del partido la estrella de los argentinos, Emanuel Ginóbili, al hablar de la tradicional rivalidad entre ambos países.

También especialmente caliente se presentó, igualmente el miércoles, otra doble confrontación entre dos vecinos y enemigos íntimos, España y Francia, que se midieron en básquetbol y balonmano masculinos, con el recuerdo reciente de la victoria de los primeros por 2-0 en los cuartos de final de la Eurocopa-2012 de fútbol, conquistada por la Roja poco después en Ucrania.

Los franceses, campeones mundiales y olímpicos, comenzaron ganando en balonmano (23-22), en un final agónico, pero los españoles se cobraron la revancha en la pista de básquet, con un 66-59.

El enfrentamiento se había dado después de una derrota de España ante Brasil en la última jornada de la fase de grupos, que levantó suspicacias porque permitía a los hombres de Sergio Scariolo evitar a Estados Unidos hasta la final, con lo que algunos sospecharon que se habían dejado ganar.

"¿Crees que perder a propósito es tener espíritu olímpico?", dijo el francés Nicolas Batum, que llegó a agredir a Juan Carlos Navarro al final del partido.

"Puedo entender que estén frustrados, perder una y otra vez con el mismo equipo debe ser duro", ironizó por su parte la estrella española, Pau Gasol.

Los anfitriones, los británicos, también tuvieron su dosis de rivalidad con unos vecinos con los que históricamente se han lanzado dardos, los franceses, de orilla a orilla del canal de la Mancha.

En ciclismo en pista, británicos y franceses son dos de las tradicionales potencias, aunque mucho más los primeros, que se colgaron esta vez nueve medallas (siete oros, una plata, un bronce), mientras que los franceses se conformaron esta vez con tres metales, todos ellos platas.

"Los franceses deberían conocer nuestro secreto porque son ustedes los que fabrican nuestras ruedas", declaró el miércoles a la cadena de televisión France 2 el primer ministro británico, David Cameron.

El alcalde de Londres, Boris Johnson, tampoco fue especialmente diplomático con dos países del sur de Europa, especialmente castigados por la crisis económica de la zona euro (Grecia y España), en el arranque de los Juegos.

"Ganaremos más medallas de oro y plata que las que se necesitan para rescatar a Grecia y España", vaticinó.

Pero los recelos entre países se suscitaron también por los éxitos deportivos de grandes potencias como China, por ejemplo tras la brillante victoria de la joven Ye Shiwen en los 400 metros estilos, con un crono impresionante que sorprendió a todos.

"Simplemente diré que la historia de nuestro deporte muestra que cada vez que asistimos a algo, entre comillas, increíble, después se revela que había dopaje en la mayoría de los casos", comentó John Leonard, director ejecutivo de la Asociación de Entrenadores Estadounidenses.

En el medallero, Estados Unidos y China mantienen un pulso equilibrado por el dominio de estos Juegos Olímpicos, que se presenta emocionante hasta el día de clausura, este domingo.