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La ola de fusiones en las industrias de telecomunicaciones y televisión continúa. El 20 de mayo, AT&T, el segundo proveedor de telefonía móvil y servicios de banda ancha en líneas fijas más grande de Estados Unidos, acordó comprar DirecTV, el principal distribuidor de televisión satelital del país, por 48,500 millones de dólares en efectivo y acciones.

Dos palabras pueden resumir por qué AT&T estuvo tan dispuesto a comprar DirecTV y por qué sus dueños estuvieron tan felices de vender: paquetes y mayoreo. También ayudan a explicar por qué, después de años de declaraciones de que las telecomunicaciones y la televisión eventualmente se fusionarían en una industria, la realidad está poniéndose a la altura de las conjeturas.

Desesperación

Las compañías de telecomunicaciones y de televisión en todas partes están desesperadas por vender a los clientes paquetes de telefonía móvil, líneas fijas, banda ancha y televisión, en vez de servicios individuales. Las que no son vulnerables a perder ventas ante sus rivales que sí.

“Estos convenios giran todos en torno a la reducción de la rotación”, dice Rajeev Chand de Rutberg & Co, un banco de inversión.

En suma, conservar clientes es mucho más barato que conseguirlos.

AT&T ya transmite programas de televisión vía el Internet, pero en solo 22 estados de Estados Unidos y a solo 5.7 millones de suscriptores. DirecTV aporta otros 20.3 millones de clientes y cobertura nacional, lo cual AT&T ya tiene en telefonía móvil. DirecTV también tiene contenido valioso: El acuerdo depende de su renovación de un contrato con la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) para transmitir los programas de domingo por la tarde.

Apuros

Sin embargo, AT&T quizá pase apuros para sumar muchos más televidentes vía satélite. Moffett Nathanson, una firma de investigación, señala que la tasa de crecimiento anual de suscripciones a DirecTV ha descendido de más de 6 por ciento en 2009 a menos de 1 por ciento.

El mayoreo extra promete poder de negociación adicional con los productores de programación; una lógica similar sustenta una propuesta unión de 45,000 millones de dólares entre las dos compañías de televisión por cable más grandes de Estados Unidos, Comcast y Time Warner Cable, que también se clasifican en el primer y tercer puestos en banda ancha. AT&T y DirecTV deberían poder compartir canales de ventas también. En total, afirma el director de AT&T Randall Stephenson, el convenio debería producir ahorros anuales de 1,600 millones de dólares en tres años.

Competencia

Al volverse una compañía más grande con un rango más amplio de servicios y contenido, AT&T también estaría esperando restar fuerza a Sprint y T-Mobile USA, la tercera y la cuarta operadoras de telefonía móvil más grandes de Estados Unidos, piensa Robin Bienenstock de Sanford C. Bernstein, otra firma de investigación.

Todo esto significa trabajo para los reguladores de Estados Unidos, que se han opuesto a enormes fusiones de telecomunicaciones antes: En 2011, el Departamento de Justicia rechazó la propuesta compra por 39,000 millones de dólares que haría AT&T de T-Mobile USA. Esta vez, AT&T ha hecho varias promesas con la esperanza de satisfacer a las autoridades; por ejemplo, ampliar el acceso de banda ancha de alta velocidad, especialmente en áreas rurales.

¿Evaluar?

Al igual que a los convenios de AT&T y Comcast, los reguladores tendría aún que responder a Masayoshi Son, el director ejecutivo de Softbank, la matriz japonesa de Sprint, quien tiene la vista puesta en T-Mobile USA. Son no ha hecho una oferta, pero las autoridades han sido indiferentes respecto de reducir el número de grandes operadoras de telefonía móvil de cuatro a tres. La compra de AT&T podría fortalecer el argumento de Son: ¿Aún tendría sentido evaluar al mercado de telefonía móvil en aislamiento?

Los competidores

Los reguladores no son las únicas personas con preguntas incómodas que considerar. Otra es Carlos Slim, quien controla América Móvil, una operadora de telefonía móvil mexicana con intereses en toda Latinoamérica, donde DirecTV también es una fuerza. AT&T está recaudando algo del efectivo para su compra vendiendo su participación de 8 por ciento en América Móvil. Slim y el director de AT&T Randall Stephenson, que han sido amigos desde hace tiempo, se volverán competidores.

Otra es Charlie Ergen, el jefe de Dish, una compañía satelital estadounidense rival que había parecido un probable socio de DirecTV.

Negociaciones

Ahora Dish se ve solitario. La idea de que pudiera ser comprado por Verizon, la mayor red de telefonía móvil de Estados Unidos, ha sido descartada como “fantasía” por Lowell McAdam, el director ejecutivo de Verizon.

Chand piensa que Sprint, T-Mobile USA y Dish aún podrían combinarse, si los reguladores lo permiten. Eso quizá no suceda, pero las negociaciones están lejos de haber terminado.