•   Bilaspur, India  |
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  • AFP

La policía detuvo al director de una compañía farmacéutica y a su hijo como sospechosos de haber destruido pruebas tras las esterilizaciones en cadena que saldaron con la muerte de 13 mujeres en el centro de India.

Los investigadores quieren comprobar la calidad de los medicamentos administrados a las mujeres después de ser operadas el sábado en el estado de Chhattisgarh, en el centro del país.

R.K. Gupta, el cirujano que operó ese día a 83 mujeres en cinco horas, fue detenido el miércoles.

El caso provocó indignación en India y de varias ONG internacionales, que critican la campaña de esterilización masiva destinadas sobre todo a las mujeres del mundo rural, con frecuencia desinformadas e incitadas a operarse a cambio de una suma de dinero irrisoria.

"Ramesh Mahawar, director de Mahawar Pharma, y su hijo fueron detenidos", declaró Om Prakash Pal a la AFP, precisando que habían intentado destruir pruebas.

Los dos hombres fueron detenidos después de que las autoridades sanitarias registraran el jueves por la noche la sede de su compañía en la capital del estado, Raipur, añadió el policía.

"Van a ser interrogados para determinar la calidad de los medicamentos que fabricaban", dijo, y añadió que comparecerán ante la justicia.

Durante el registro se constató que una gran cantidad de medicamentos había sido quemada. "A lo mejor se preocuparon y temían que viniésemos", dijo.

Las autoridades registraron otro laboratorio farmacéutico, Kavita Pharma, en el distrito de Bilaspur, donde se tomaron muestras para ser analizadas, dijo el policía.

Bilaspur es el distrito donde tuvieron lugar las operaciones quirúrgicas. Las víctimas habían comenzado a vomitar y a tener baja presión poco después de la operación.

Posible choque séptico


El gobierno de Chhattisgarh suspendió cinco medicamentos utilizados en estas operaciones de esterilización en cadena, entre ellos un anestésico y un analgésico.

Las causas del accidente se desconocen pero las autoridades especulan con un posible choque séptico.

El cirujano detenido el miércoles incriminó a los medicamentos y acusó a las autoridades de tomarlo como chivo expiatorio.

El cirujano fue destituido, al igual que el responsable de salud del estado que había supervisado las operaciones.

Las mujeres operadas el pasado sábado cobraron cada una 1,400 rupias, es decir 20 euros.

El gobierno indio reaccionó asegurando que los programas de esterilización no se fijaban ningún objetivo cuantitativo de mujeres esterilizadas y que las mujeres participaban voluntariamente.

"Se trata de un programa de promoción sin objetivo cifrado y basado únicamente en la demanda", declaró el ministro de Salud, Jagat Prakash Nadda.

La ONG Human Rights Watch (HRW) contradijo al ministro, afirmando que las mujeres son prácticamente obligadas a esterilizarse por funcionarios locales que tienen la obligación de cumplir objetivos cifrados.

India renunció oficialmente a cualquier objetivo cifrado de esterilización desde 1996, pero, según HRW, en algunos estados subsisten y los funcionarios locales pueden perder el empleo si no los cumplen.

Por su parte, las Naciones Unidas pidieron que los responsables rindan cuentas de sus actos y recordaron que las políticas de control de nacimientos deben llevarse a cabo "sin ningún tipo de incitación".

La esterilización es uno de los métodos de planificación familiar más desarrollados en India.