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  • EFE

Kuzya, el tigre siberiano que en mayo fue liberado por Vladímir Putin y que este otoño cruzó la frontera para entrar en territorio chino, intenta ahora regresar a Rusia, según los expertos de ambos países que siguen de cerca los pasos de este animal, informó hoy el diario "South China Morning Post".

El animal, uno de los tres que fue puesto en libertad por el presidente ruso -y uno de los dos que ha "emigrado a Rusia"- ha sido localizado en la orilla sur del río Amur, que forma la frontera entre ambos países, y según los expertos espera a que sus aguas se congelen para regresar a su tierra natal.

Un segundo tigre de los que liberó Putin, llamado Ustin, también se encuentra en territorio chino desde hace unos días, según informó la semana pasada la agencia oficial de noticias Xinhua.

Los tigres pertenecen a una camada de cinco cachorros que fueron encontrados hace dos años y que, tras ser criados en cautividad, fueron puestos en libertad, tres de ellos en una ceremonia presidida por el jefe de Estado ruso.

El hecho de que dos de ellos hayan llegado a China ha sido motivo de muchos comentarios en medios de comunicación internacionales, donde se bromeaba con la posible "deserción" de estos grandes felinos ligados a Putin.

El presidente ruso y su homólogo chino, Xi Jinping, mencionaron la situación de estos tigres en el banquete que ellos y otros líderes de Asia-Pacífico mantuvieron el pasado 10 de noviembre en Pekín, informó el Diario del Pueblo.

En esas conversaciones informales, Xi aseguró que el Gobierno chino protegería a Kuzya (aún no se conocía la "defección" de Ustin) y que el tigre disfrutaría en el territorio de China, al ser este país "un amigo de Rusia".

Sólo unos 500 tigres siberianos viven actualmente en estado salvaje, la mayoría en Rusia, aunque alrededor de una veintena se encuentran en el noreste de China y la península coreana, cerca de la frontera de ambas regiones con el territorio ruso.