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Dicen que la sonrisa es la segunda puerta del alma y por ello hay que poner mucha atención a nuestros dientes y a lo que consumimos. Por ejemplo, el agua, las pastas dentales, enjuagues y otros productos que en su etiqueta contengan dosis de flúor, el exceso de ese mineral puede perjudicar el esmalte dental.
Existen muchas enfermedades que afectan  a nuestros dientes,  desde el simple paciente que fuma mucho, toma varias tasas de café al día y hasta el uso continuo de antibióticos como la tetraciclina.
En el programa de TV, SALUD MISIÓN Y VISIÓN consultamos al cirujano dentista Gary Gutiérrez para que nos explique sobre la peligrosidad del agua que  tomamos  y hasta del mercurio en nuestra boca, del cual hablaremos más adelante.
La fluorosis es una enfermedad que está presente en sectores donde el agua contiene más  cantidad del flúor de lo normal. Según el doctor Gutiérrez  “esto genera un problema o defecto en las células que producen el esmalte dental (de los ameloblastos)”.
Quienes tienen fluorosis pueden ver claramente en sus dientes  una mancha blanquecina que se va haciendo más grande y genera algo parecido a la caries, llega a tomar un aspecto tisozo y a veces hasta oscuro  y el diente se desgasta con facilidad.
Hay zonas en el país donde se presentan más casos de fluorosis, pues “nuestra red acuática  tiene dosis de flúor muy altas”, afirma el odontólogo Gary Gutiérrez.
Según estudios en la zona de carretera a Masaya,  La Concha y los Pueblos Blancos, la concentración de flúor es mucho mayor. “En otros países como Estados Unidos  y Europa,  el agua no contiene mucho flúor, por eso a  la mayoría de pastas dentales, y hasta a los alimentos le incrementan los valores de este mineral y eso nos afecta, pues lo tenemos presente en todo lo que llevamos a nuestros dientes”, explicó el doctor Gutiérrez.
El Colegio Odontológico de Nicaragua estudia la posibilidad de mandar a fabricar unas pastas en Europa y España sin flúor para esas zonas que desgraciadamente no pueden tomar agua purificada por ser lugares muy pobres.
La fluorosis dental es una condición que aparece como el resultado de la ingesta excesiva de fluoruro durante el periodo de desarrollo de los dientes, que puede ser a través del agua. Una vez que el flúor ha pasado a formar parte del esmalte no se puede retirar. Lo que sí hay es una serie de tratamientos estéticos como los blanqueamientos dentales que pueden disminuir las manchas en el esmalte dental.  El período de mayor riesgo en el que se puede presentar fluorosis, es entre los 18 meses y los 3 años de edad.
Cuidado con las calzas de plata en los dientes
Otro peligro aun mayor que la fluorosis tiene que ver con los efectos del mercurio en  el organismo humano. En Nicaragua, es muy común sobre todo en personas mayores de 30 años, que en su dentadura tengan alguna amalgama o calza de plata. La amalgama es la aleación del mercurio con otro metal que se emplea en odontología para empastar dientes y muelas. Se elaboran con una mezcla que contiene 50% de mercurio, 35% de plata, y el resto en otros metales.
Este material recibió un duro golpe hace varios años, cuando un dentista de California se presentó en un popular programa de televisión de Estados Unidos, y alertó a la comunidad sobre la toxicidad del mercurio presente en las amalgamas. Entonces comenzó el debate.
En Nicaragua, la discusión apenas empieza, pero de hecho según el cirujano dentista Gary Gutiérrez,  los más expuestos a la toxicidad del mercurio son los médicos.
El doctor Gutiérrez afirmó durante una entrevista en el programa de televisión Salud Misión y Visión  que en su clínica desde  hace varios años no trabaja con amalgama (calzas de plata), que es utilizado para hacer empastes dentales desde principios del siglo 19. Los pacientes prefieren utilizar resina en sus dientes para corregir los efectos de la caries, pero la elección no es por la toxicidad del mercurio sino porque estéticamente la resina se ve mejor.
Según estudios médicos realizados en otros países, como Suiza y Dinamarca, la presencia de pequeñas cantidades de mercurio en el organismo provoca síntomas como  debilidad muscular, mareos, temblores, molestias intestinales, pérdida de memoria, pérdida de apetito, nerviosismo, visión borrosa, dificultades auditivas, trastornos del habla y alteraciones del ritmo cardiaco. Los expertos dicen que se desprenden vapores de mercurio que de la boca llegarían al torrente sanguíneo y de ahí a todos los órganos del cuerpo.

TOME NOTA
Si usted  tiene amalgamas o calzas de plata en los dientes, puede protegerse de la toxicidad con una alimentación en la que no falte selenio y  que sea abundante en vitaminas C y E. Con estos nutrientes se facilita la excreción del mercurio a través de las heces y la orina.
Más información en el programa de TV SALUD MISIÓN Y VISIÓN con Erfy Ayala, este sábado a las 2:00 p.m., por canal 8.