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Esa expresión tan natural entre los humanos, alegre y sanadora es un proceso emocional psicomotor no tan fácil de definir, pero sí muy necesario para estar y sentirse bien.


La risa o el buen humor no es algo que se improvisa para proyectar alegría o buenas relaciones humanas, viene de lo más profundo del ser, que lo retrata cómo es por dentro o al menos, cómo se encuentra en ese preciso momento. Y tiene relación con la interacción entre los seres  humanos.
 

Risa y edad
Para mí la risa más plena es la de los jóvenes, entre 16 y 30 años. Sólo tenemos que observar cuando se encuentran al menos dos personas jóvenes y vemos la euforia, sinceridad y profundidad de su alegría. No es para menos, pues gozan de buena salud. Pero si observamos personas de la tercera edad, generalmente se ven rostros nobles pero interrogativos, tanto de lo que la otra persona señala o lo que ésta proyecta; y la risa, el buen humor o la broma, son gestos pocos notorios, a no ser por un cumplido o por relaciones humanas. Casi siempre hablan de sus achaques, problemas, pobreza o temores; en el mejor de los casos de su vida pasada. Los niños responden a su intensa vida lúdica y se abstraen del entorno, sus risas y humor casi siempre son permanentes, dependiendo del ambiente adulto que les rodee.


Los científicos y terapeutas han descubierto que el buen humor y la risa deben practicarse en cualquier circunstancia, dado que ello beneficia a la psicología del ser humano, inclusive, a sus funciones metabólicas. Por el contrario, la seriedad, rigidez mental, el ser hosco o repugnante, permite que la persona caiga en estrés, mal carácter, pésimas relaciones humanas, enfermedades digestivas, nerviosas, del sueño, entre otras. Todo este cuadro está relacionado con el nivel de satisfacción personal que tenga de su vida, sus metas, obstáculos y recursos. Debe organizarse la vida para que responda, más o menos a sus recursos y un poco más, lo contrario trae desasosiego, frustración, tristeza y lágrimas, en vez de alegría, satisfacción, buen humor y risa.


Hay que practicar la risa y el buen humor
Pero, aparte de todo este tipo de explicaciones, debe practicarse el buen humor y la risa, alejarse de los ambientes o personas que promueven hostilidad. Hay que tener espacios de diversión, baile, risa, chistes, contar anécdotas alegres, leer temas de comedias humorísticas, participar en eventos, arte, hacerse sentir en el público, participar en competencias, entre otras cosas. En todo se debe guardar equilibrio. Una persona que todo el tiempo ríe nerviosamente, su risa puede ser un mecanismo de defensa; otras lo hacen por temor; muchas ríen entre lágrimas y más aún hay quienes quieren evitar reírse.


Hay tantas manifestaciones de la risa que debemos saber que esa expresión emotiva debe ser sana, franca y alegre, para que haga bien a nosotros y a quienes nos rodean.

Qué dicen los expertos
Según los expertos, al reírnos promovemos 316 músculos de la cara, mientras que cuando estamos serios y de mal humor, sólo relajamos 15 de ellos; por tanto, la oxigenación, tensión de la piel y aspecto no favorecen. Y, científicamente, se ha comprobado que la risa franca, la carcajada, aporta múltiples beneficios: rejuvenece, elimina el estrés, tensiones, ansiedad, depresión, colesterol; adelgaza, evita dolores, insomnio, problemas cardiovasculares, respiratorios,  entre otras. Nos aporta aceptación, comprensión, alegría, relajación, abre nuestros sentidos, ayuda a transformar nuestras pautas mentales.


 Recientes estudios sobre la capacidad de las carcajadas para combatir todo tipo de enfermedades indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas, responsables en gran parte de la sensación de bienestar.  
Dentro de las terapias naturales y psicoterapéuticas, la rama de la “risaterapia”, tiene gran aceptación en todos los países, inclusive en el nuestro, hay doctores y ciudadanos que se visten de payasos o hacen actividades risibles para que los enfermos, sobre todo niños, mejoren su condición.


 Antiguamente, lo hacían con los soldados y recordemos que una de las actividades que promueven los jefes de estados es mandar diversión a las tropas. Los chamanes también recurren a estas técnicas y así los hindúes y chinos. El teatro, hasta cierto punto el cine actual tienen precisamente esas funciones, mover los resortes del subconsciente y hacer aflorar no sólo risa sino lágrimas.

TOME NOTA:

Francisco Picado Valle, atiende sus enfermedades con medicina natural, acupuntura, masajes, sauna, regulación de peso, flores de Bach, orientación personal y balance de energías. Hay becas para curso de medicina natural y acupuntura; Curso de Terapia Floral, infórmese: Clínica de Terapias Naturales y Spa, antiguo cine Rex 75 v al lago, m/d, T. 2251 44 56 y en K. 20.2, Qta. Claudina, carretera Masaya, T. 2279 9765, Móvil: 8654 5677, 8861 7881 E-Mail:terapiasnaturales.fp@gmail.com