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Este libro del teniente coronel Douglas López, es, ante  todo, un análisis  de las causas y las formas que permitieron la generalización de la lucha armada  antisomocista en Nicaragua. El autor comienza enumerando los diferentes   movimientos  armados  que se realizaron a partir del asesinato del General de Hombres Libres, Augusto C. Sandino, como la rebelión del 54, la gesta de Rigoberto  López Pérez,  El Chaparral, etc.


Pero donde López  pone  más énfasis es en el proceso de formación del FSLN  por parte de Carlos Fonseca Amador, con la preparación de las incursiones guerrilleras de Bocay-Raití en los años 62 y 63, así como en la consolidación del movimiento  guerrillero de Pancasán en 1967. A partir de ese momento, Douglas hace un recuento emocionado de las heroicas páginas escritas por los jóvenes guerrilleros  que, en el campo y la ciudad, se enfrentaban en condiciones de inferioridad a la cruel Guardia Nacional.


Este libro tiene la particularidad de que al ser escrito por un militar, aunque es  rico  en el análisis político, puede presentarnos una descripción de las tácticas y estrategias del combate que los rebeldes utilizaron para posicionarse en los diversos frentes de guerra y, con la ayuda invaluable del pueblo, derrotar a la Guardia  Nacional hasta hacerla huir en desbandada los días 17 y 19 de julio de1979.


Se revelan detalles desconocidos acerca de la sincronización que se dio entre la dirigencia de la resistencia en Managua y el Frente Norte, Frente Sur, Occidental y otros, con lo cual tuvimos un panorama global de la forma como se desarrollaba la  guerra a partir de la ofensiva final, en junio de 1979.
El texto se ve enriquecido por los dramáticos relatos de la muerte de cientos de  héroes, conocidos unos, anónimos otros, entre los que se encontraba un hermano del autor, así como la dolorosa reacción de las madres de los mártires entre las que se encontraba  la suya propia.


Conoceremos en sus páginas el papel que jugó el jefe de la resistencia en  Managua, comandante Carlos Núñez Téllez, sobre cuya espalda recayó gran parte de esta epopeya junto a los miembros del Estado Mayor del Frente Interno, y entre otros jefes militares urbanos graduados en el calor insurrecional, como Marcos Somarriba, Gabriel Cardenal, Rolando Orozco, Ramón Cabrales, Mario Barrantes, Sergio Gómez  y Douglas López Niño.
Un detalle que no pasará inadvertido al lector es que, a pesar de la división del Frente en tres tendencias, las diferencias van extinguiéndose en el fragor de la  batalla, concentrándose en el ataque al enemigo común: la GN.


Uno de los detalles que me llamó la atención fue la forma en que la población de Managua, al estallar la insurrección, sin tener el entrenamiento necesario, fue incorporándose a la  guerra y aprendió sobre la marcha a emboscar a los vehículos de la guardia, así como a defenderse del armamento pesado con que esta contaba.


Invitamos a leer este libro que nos enseña de lo que es capaz un pueblo armado cuando lucha por su libertad.
    
Jesús Miguel (Chuno) Blandón

 

 

Prólogo
Este libro, del combatiente urbano en la lucha contra la dictadura somocista, del  teniente coronel del Ejército de Nicaragua Douglas López, cuyo titulo El rostro combativo de Managua, a la luz de Sandino, es un valioso testimonio que contribuye a la profundización del conocimiento de la historia militar nicaragüense en esta etapa reciente. Además, como su autor lo señala, es un homenaje y reconocimiento al valor y sacrificio de hombres y mujeres que entregaron sus vidas para conquistar la libertad, así como al heroísmo de muchos combatientes que lograron sobrevivir a esta guerra y que hoy todavía se mantienen en la clandestinidad.


Considero que esta obra, escrita con la sencillez que caracteriza a su autor, hace justicia con la historia de lucha del pueblo y, principalmente, con los habitantes de Managua, los organizados en el Frente Sandinista de Liberación Nacional y los que se integraron espontáneamente en la ofensiva final, los que combatieron directamente y los que colaboraron y participaron de alguna forma para alcanzar el derrocamiento de Somoza y su sistema represivo.


Leer esta obra ha sido muy emocionante para mí, ya que trae a la memoria el recuerdo de compañeros y hermanos de lucha conocidos y no conocidos, pero que de igual forma despertaron nuestra admiración por su ejemplo, y es justo que sus nombres y acciones no queden en el olvido. Por esto, felicito a Douglas, quien ha recogido esta historia de lucha que nos hace tener siempre presente que la libertad tiene un elevado valor por la sangre noble derramada de tantos héroes y mártires de nuestro pueblo. Le agradezco a Douglas por darme el privilegio de escribir estas líneas y por entregarle al pueblo este testimonio cargado de emoción y justicia. Felicidades hermano y compañero de armas.

Coronel Francisco Barbosa Miranda
Historiador militar