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VELA DE LOS ROBLES

Esta tarde limpié toda la casa de hojas secas
Puse en orden los libros, lustré la carabela
Y traje del bosque miel, flores y frutas frescas.
Se siente un sostenido sonido oloroso apenas
                                           (húmedo
de cortezas estríandose y de corimbos
con desasosiego. Entran en dilatado coma
los capullos fulgurantes ayer dejando un
                                 (presentido aroma

Esta noche, amada, tan pronto llegues
nos introduciremos en la noche fuera de
                                 (nuestra casa

VIENES
y mientras caminamos
entre jocotales  -sin decirnos nada-
hay un estremecimiento de robles
que hace estallar hacia arriba sus flores
encendiendo la noche y agitando las aguas.
Brillan ahora sobre el suelo pedruscoso
caen sobre nuestras cabezas nos persiguen
                                 (nos abrasan

Ríos de flores blancolilarosa estrechando
a las veraneras y subiendo al tejado
donde entre pequeñas risas comíamos
y sorbíamos del mango su dulce fruto
                                 (boca a boca.
Súbete a mis hombros y contempla
la laguna florecida rosalila azulada
donde esparcidos danzan blancos pañuelos
-no sé si nos saludan o me llaman-.

Plena luz de robles, amada, en círculos
Blanco azulados hasta mi pecho vuela
apartando despacio con tu cuerpo las flores;
dejemos que las propelas en copiosa lluvia
con cantos jubilosos velen nuestros amores
y triunfal surque el robledal mi ansiosa carabela
con lilarosaluz toda sus velas
hasta la próxima floración de los robles.

Amada aún no conocida. Un día soleado o borrascoso
robleserán nuestras manos unidas en algún
                                (desconocido puerto.
Sé que estarás conmigo imponiendo nuestra luz
                       (deshacedora de tempestades.

PARA ATRAPAR LAS HORAS

Pasan las horas
las siento y me convidan
a vagar largos días,
noches duras de vientos y tormentas;
dilatados veranos de polvo fino
                   (y quiebraplatas

Las horas caminan descalzas;
en la noche se ve su andar,
se siente su mirada, sonríen
       (y tienen camanances.
Entre las dos y las tres de la mañana
                 (son claras y frescas
como el agua fresca de los plátanos; quien
pudiera beberlas o tocarlas

Yo quiero amada que cuando te ame
sean de mi vida las horas más largas;
a través de vos puedo aprisionarlas
y que cuando sean las seis de la mañana
las horas y nosotros seamos con profusas
                             (celestiales hebras
una sola madeja por nuestras mieles
                             (enlazada.