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Las aguas de los mares y océanos ocupan las tres cuartas partes de la superficie terrestre, mantienen una relación planetaria muy intensa con los otros astros y con las energías del cosmos. Es conocida su especial interacción con la luna, cuya posición rige las mareas y su influencia en numerosos aspectos de la vida natural y humana.

Los antiguos pueblos costeros e insulares, como los griegos, los fenicios, los celtas británicos, los vikingos, y casi todas las culturas mediterráneas, adoraron dioses marinos y desarrollaron numerosos rituales dirigidos a aplacar y dominar las poderosas vibraciones del mar. Muchos de ellos estaban dirigidos a la protección de marinos y pescadores del riesgo de tormentas y naufragios, generalmente se celebraban en grupo o familias.

Los ocultistas de aquellos tiempos sabían que invocar las fuerzas benéficas del mar no sólo servía para evitar tragedias en sus aguas, sino también para obtener poderosos dones protectores y liberadores para la vida cotidiana en tierra firme. Ellos fletaban las barcas embrujadas de velamen negro, arrojaban desde la orilla ciertas flores o especies que favorecían sus designios, o se introducían en las aguas para realizar rituales secretos que establecían una comunión con el mar y sus poderes cósmicos.

Hoy no es necesario embarcarse en naves oscuras ni sumergir doncellas desnudas en el mar para invocar sus energías cósmicas. Sabemos que estas energías forman parte de la naturaleza, y que con nuestra percepción sensitiva y algunos simples elementos naturales podemos conseguir beneficiarnos de sus vibraciones astrales.

Propiedades del mar
Las vibraciones del mar se reflejan en sus principales características: la extensión constante, la profundidad, la fuerza latente que surge de improviso, la relación estrecha con el firmamento astral. Captar sus energías nos servirá para afrontar mejor una amplia gama de situaciones y problemas, con la necesaria flexibilidad y constancia. Su poder de largo aliento nos apoya especialmente ante dificultades prolongadas y su profundidad favorece la comprensión y resolución de asuntos complejos. Su fuerza líquida y ondulante actúa sobre nuestras condiciones físicas y anímicas, como una suerte de “masaje astral”, y su relación especular con el cielo nos impulsa a abrir nuestra mente y confortar nuestro espíritu.

Salvo que se quiera canalizar una energía excepcional ante un problema muy grave, es preferible actuar sobre una mar relativamente calma, con olas moderadas rompiendo en la orilla.

Aunque el mar ofrece su poderosa energía durante todo el año, las épocas de mejor relación con él son el final de la primavera y el comienzo del otoño. Las horas más apropiadas son el crepúsculo del amanecer y el anochecer, también la medianoche si la luna es en cuarto creciente o en plenilunio (Luna llena). Los ritos de gran poder, ante mareas gruesas y tormentosas, deberán realizarse siempre desde la orilla, preferiblemente sobre una roca contra la que rompan las olas, y nunca bajo la luz del Sol.

TOME NOTA
* Notas de consulta de la profesora MAGNOLIA. Parapsicóloga. Te ayuda a resolver tus problemas en el amor, contra envidia, mala suerte, estudio, trabajo y negocios. Lectura del tarot y las cartas del trabajo. Amplia gama de productos esotéricos de efecto verdadero. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 6 de la tarde, previa concertación de cita. Barrio Santa Ana, de la iglesia de Santa Ana, media cuadra hacia abajo, casa # 2010. Teléfonos: 22662262/ 86990842.