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El Virus del Papiloma Humano o VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes alrededor del mundo. En los países de América tiene una incidencia anual de 140 casos por cada 1,000 mujeres en edad reproductiva, cifra que se traduce en que cada dos minutos muere una mujer por cáncer del cuello uterino y cada minuto se hace un nuevo diagnóstico. La situación más lamentable es que estos números negativos siguen en aumento, por lo que seguir informando al respecto nunca estará de más.

Durante el embarazo la actividad del VPH alcanza una prevalencia de hasta el 40 por cierto debido a la disminución de la actividad del Linfocito T. Este virus pertenece a una familia de virus oncogénicos o que desarrollan cáncer. Algunos de ellos producen verrugas y lesiones pre cáncer en cuello uterino, vulva, ano, recto, cavidad oral, pene y escroto. Si estas lesiones no se detectan tempranamente avanzan hacia un cáncer y por eso la importancia vital que toda mujer detecte este tipo de anormalidades en su organismo debe ser urgente y que asista a una consulta médica ginecológica.

No todos los VPH provocan estas afectaciones. Sólo los Tipos 6 y 11 desarrollan verrugas condilomatosas. En cambio, los tipos 16 y 18 se asocian frecuentemente a cáncer del cuello uterino y en otras áreas susceptibles que tengan contacto con genitales infectados. El uso sistemático de condones puede reducir el riesgo de contraer la infección por VPH, aunque nunca del contagio por el virus del SIDA, los que asociados disminuyen la calidad y esperanza de vida.

Con el fin de detectar lesiones pre cáncer, toda mujer que ha iniciado actividad sexual deberá realizarse sistemáticamente una citología del cuello uterino o conocido como examen de Papanicolaou (PAP). Aquellas con historia de condilomatosis u otras infecciones de transmisión sexual, deberán realizarse un PAP al menos una vez al año y toda embarazada lo deberá hacer en el primer trimestre del embarazo pues de este resultado dependerá la conducta obstétrica.

Con el fin de evitar actividad viral es recomendable una dieta rica en beta -caroteno y ácido fólico, es decir que incluya cítricos, mangos, maíz, tomates y vegetales de hoja verde oscuro. Así también, se debe reducir o eliminar el hábito de fumar pues es un cofactor que aumenta el riesgo de cáncer de cuello uterino.

La toma de PAP consiste en obtener una muestra de las células del cuello uterino para su estudio al microscopio. Éste se realiza insertando un espéculo que despliega las paredes vaginales con el fin de visualizar el cuello uterino luego, con una espátula o hisopos de algodón se obtiene la muestra, la que se coloca en una laminilla y se fija. Durante esta exploración también se podrá determinar la existencia de lesiones o infecciones en vagina o genitales externos.

Actualmente contamos con la prueba molecular del ADN del VPH aprobada por la FDA (Food and Drugs Administration). Las muestras que pueden evaluarse con esta tecnología son células del cuello uterino exfoliadas y recogidas con un cepillo diseñado especialmente, luego éstas se colocan en un medio líquido para su estudio. Esta prueba del ADN del VPH está diseñada para detectar los tipos de VPH de alto riesgo (tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 68).

Actualmente no existe una prueba aprobada por la FDA para la detección del ADN del VPH en hombres, sin embargo, ésta no tendría ninguna utilidad clínica porque aunque esta infección es más común en hombres, el cáncer genital asociado a VPH en el hombre es infrecuente.

Otro avance muy importante para frenar esta infección mortal, es la Gardasil, que es la vacuna recombinante tetravalente indicada para la prevención de cáncer, lesiones pre cancerosas, verrugas condilomatosas e infecciones causadas por el VPH tipo 6, 11, 16, 18.

Esta vacuna puede indicarse a ambos sexos a partir de los 9 años. Se administra por vía intramuscular en la región deltoidea del brazo o antero lateral superior del muslo hasta completar tres dosis, por lo que es importante consultar al médico de cabecera en el caso de nuestras hijas.

Hospital CentraL Managua Dr. César Amador Khul”