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Cuando escuché comentar a los participantes del concurso Perdiendo y Ganando del programa Salud, Misión y Visión, que habían bajado entre 10 y 20 libras en una semana, se me iluminaron los ojos. Cuando le eché un vistazo a la dieta donde alimentos que creía prohibidos en un régimen para bajar de peso como el cerdo y el bacón estaban incluidos, brillaron con mayor intensidad. Pensé que diez libras me resolverían la vida y en una semana estaría lista para lucir regia en la playa.
Quizás a usted también le llamen la atención esos números y desee conocer el secreto, porque al igual que los participantes de este concurso lo ha intentado todo: la dieta de la luna, la de la piña, la del atún, etc.
Y es que la búsqueda de una receta para perder peso de forma visible y rápida, ha sido más cotizada que la fórmula de la eterna juventud. Por estética hombres y mujeres se someten a todo tipo de régimen, compran máquinas que prometen darle forma al cuerpo sin mucho esfuerzo o pastillas que garantizan perder esas libritas sin sacrificio y esfuerzo.
Nosotros también nos sumamos a esa búsqueda y nos fuimos directo a los especialistas que han hecho posible la magia en esos gorditos de entre 300 y 400 libras. En esa tarea nos encontramos al doctor Rodolfo Aburto, médico y cirujano especialista en Medicina Estética de la Clínica Santa Fe, quien antes de revelar el secreto hace una distinción entre la obesidad por causas naturales  “como problemas hormonales” y la que se produce por alimentación, a ese tipo de obesidad va dirigida su recomendación.
El doctor Aburto explica que lo anterior es importante porque hay que conocer la causa, para atacar el problema, he ahí la necesidad de abocarse a un especialista y realizarse chequeos médicos para descartar riesgos a consecuencia del tipo de régimen.

 

Paso 1: chequeo médico
“Ponerse a dieta sin acompañamientos tiene sus riesgos, el problema es que se pueden someter a dietas estrictas. Casi siempre las buscan en Internet y aunque los resultados sean positivos, a largo plazo existe la tendencia a sufrir de ansiedad y recuperan el doble del peso perdido”, cuenta Aburto.
Parte de esa evaluación incluye un estudio a las características familiares. “Los niños con familiares obesos tienen más posibilidades de tener obesidad que los hijos de gente delgada a consecuencia de los hábitos alimenticios”, detalla. El estudio le da la pauta para el siguiente paso, que es determinar el tipo de dieta.
De acuerdo con el doctor Aburto, hay tres novedosas formas para bajar de peso: está la dieta cetogénica, un régimen rico en proteína y grasa que permite bajar de peso en poco tiempo, según la disciplina hasta 25 libras. Esta consiste en gastar calorías a expensas de los depósitos grasos.
Otra forma que recomiendan es con Herba Life y la tercera opción es de acuerdo con el perfil genético para el cual realizan exámenes de ADN que ayudan a determinar cómo este metaboliza los alimentos, cómo absorbe las grasas y cómo responde ante el ejercicio, así descubren qué es exactamente lo que le engorda y qué no.

 

Paso 2: qué comer y qué no
Los participante de Perdiendo y Ganando fueron sometidos a una dieta cetogénica más ejercicios. Ese es el secreto de perder entre 10 y 20 libras en una semana.  
“La dieta cetogénica no da hambre porque tiene mucha energía, vale la pena utilizarla en los pacientes obesos. La ventaja es que el cambio se ve desde el inicio. Eso hace que se motiven más rápido”, comenta Aburto, quien agrega que a los pacientes se les da una lista que contiene lo que pueden o no comer. Ellos eligen qué ingerir y qué no de esa lista, al igual que las cantidades. De esa elección depende el éxito.
Cabe destacar que esta dieta no se puede realizar por más de un mes, ya que no se trata de un estilo de vida, sino de un régimen para bajar de peso en poco tiempo sometiendo a presión el cuerpo. Luego debe cambiarse.
La idea es consumir alimentos que den energía y quiten el hambre como las carnes y otras fuentes de proteínas. Aquí la principal fuente de energía no es en sí la comida, sino en la grasa, por eso pierden la sensación del hambre.
En esta dieta no son permitidos los carbohidratos (pan, tortilla, pastas, arroz, plátanos, postres, azúcar, leche, cereales, avenas, queques, caramelos… etc). Eliminarlos propicia que el cuerpo no pueda utilizar esta energía y recurra a la grasa.
Contraria a la recomendación de “coma frutas y verduras”, para tener éxito en este esfuerzo es necesario ignorar las primeras, puesto que éstas tienen azúcar y el cuerpo las convierte en glucosa. Las segundas son indispensables en esta dieta.
Hacer hasta cinco tiempos de comidas entre fuertes y meriendas sin lapsos mayores a cuatro horas sí es permitido,  ya que la idea no es matarse de hambre.

 

Lo bueno, lo malo y lo feo
* La motivación es la mejor aliada de la dieta
* Los mayores enemigos de la dieta son: Los postres, gaseosas (por ser la fuente más alta de calorías, más que cualquier alimento), el sedentarismo.
* ¿Cómo saber si tiene sobrepeso? Sencillo, sacando su índice de masa corporal. Este se determina dividiendo el peso en kilogramos entre la talla y nuevamente dividiendo este resultado entre la talla. El peso en kilogramos se saca dividiendo su pesos en libras entre 2.2.
Ejemplo 170 libras entre 1.70 pies de altura. El resultado se divide entre 1.70.
¿Qué nos dice el resultado?
Sí el valor final está entre 18.5 a 24.9 usted está dentro de los límites normales. Si ya pasa de 25, se trata de sobrepeso. Mayor de 30 se refiere a obesidad en grado I. Mayor de 35 pasa a obesidad en grado II y cuando se habla de 40 se trata de obesidad mórbida.