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Hacernos de la vista gorda ante ciertas dificultades irreversibles en una relación de pareja es la pauta para que se juzgue de manera equivocada, justificando que el amor es ciego, cuando en realidad no lo es.


Generalmente nos cegamos para no disolver una relación de muchos años de matrimonio, por el qué dirá de la sociedad, por miedo a la soltería, porque hay hijos de por medio o simplemente intereses económicos, dice Josefina Murillo, Psicóloga especialista en Relaciones de Pareja.


Hay que hacer hincapié que una cosa es ser ciega y otra hacernos la ciega, lo que usualmente sucede en la mayoría de los casos. Las excusas son la solución perfecta para las personas que se sienten descubiertas y que están atravesando por un mal momento dentro del plano romántico amoroso.


Se dice que desde afuera se detectan los problemas de pareja, pero en realidad nadie más que los implicados puedan dar fe de ello. Según la psicóloga, muchas situaciones que se reflejan en pareja no son las que en realidad se viven íntimamente; suelen mostrarse  ante la sociedad como exhibicionistas de la pareja perfecta, de la sumisa pero respetada, o de la mujer imponente, entre otras, pero detrás de eso está la mujer débil, conflictiva que poco a poco se consume en su realidad, puntualizó.


Un ejemplo claro de cómo una mujer se ciega frente a la realidad es cuando dice:
Él es el hombre perfecto para mí, me adora, me ama, es incondicional, sobre todo es un buen padre para mis hijos. Hay mujeres que se autoengañan viendo lo que quieren ver, aseguró la experta.


El ser humano se basa en el espejismo, viendo solo lo que quiere ver de forma egoísta. Un pensamiento que les permite seguir con la pareja para que no se vaya con otra,  muchas de estas situaciones son problemas psicológicos que le encierran y no le dejan vivir a plenitud.


Es importante admitir que nada se puede generalizar, pero dentro de un contexto moderno y aún  dominado por el machismo, esto se encuentra en la mayoría de los hogares y relaciones de pareja. No se puede hacer la perfección a la fuerza, simplemente porque esta no existe.


Quitarte la venda de los ojos de una vez por todas, que te respeten y ser digna de ejemplo ante otras relaciones de parejas.


Las mujeres que se sientan identificadas con este tema es momento que se hagan un autoanálisis  de cómo en realidad se sienten por dentro, y de esa manera empezar a evacuar de su vida las excusas y pretextos que solemos usar para seguir con una relación que no correrá largo. Los pretextos suelen confundir el verdadero sentimiento de amor.


¿Cómo ayudar a una amiga en esta situación?
* Da opiniones limpias, sinceras que no te permitan emitir juicios negativos sobre quién crees le está haciendo mal a  tu amiga, vecina o familia.
* No caigas en la trampa de decirle que es una ciega, porque en vez de ayudar empeorarás el asunto.

* Los consejos respetuosos ayudan a impulsar a la parte. El juzgar es el peor de los pecados.
* Hacerle entender que los espejismos son traicioneros y vuelven egoístas a quien no quiere ver más allá de sus narices.
* La búsqueda de un especialista en asuntos de pareja es la mejor manera de apoyarla si no querés caer en contradicciones con tu amiga.