•  |
  •  |

Durante el acto sexual los cuerpos se ladean de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha y en forma circular, bajo fuertes y exuberantes vibraciones carnales, acompañados de gestos, caricias, susurros y palabras pícaras que permitirán que la habitación explote de satisfacción y se repita el acto una y otra vez sin indeferencias.


La falta de un espacio perfecto para las complacencias lujuriosas en pareja no debe ser pretexto para tener un comportamiento indiferente después de haber disfrutado de uno de los placeres más apetecidos del hombre, mucho menos porque tu pareja no llevaba los calzones de la buena suerte. Pero sí es importante estar atenta cuando la pareja solo se quiere complacer a ella o cuando se ve que no disfruta de lo que hace.


Las feromonas que posee la mujer son las hormonas por excelencia que atraen de manera instintiva al mismo sexo y al apuesto, y explotan dentro del ritmo sexual cuando se compenetran de forma exitosa con la pareja. Solo cuando existe incompatibilidad o un problema psicológico en una persona la reacción sexual de las feromonas podrían terminar en indiferencias en la cama.


Desde siempre han existido parejas que minutos después de haber derrochado pasión en la intimidad retoman una actitud indiferente, emitiendo actitudes como si nunca hubiese pasado nada entre ellos.


Este comportamiento tiene una explicación, solo que la mayoría de las parejas lo toman como un berrinche absurdo u omiten tal cosa, según el licenciado José Armando González, de la Coalición de los Derechos Sexuales y Reproductivos.
Posibles causas de indiferencia


* Quizás porque la relación sexual no fue como ella se lo esperaba, placentera y llena de magia lujuriosa al punto de no sentirse plena carnalmente, así sean una pareja de muchos años y peor aún, novata en el asunto.


* Fingir un orgasmo en la cama, es un acto desagradable para las parejas que se esfuerzan por satisfacer a su pareja y más si es un factor reincidente. Generalmente el fingir se les adjudica a las mujeres pero en realidad los hombres también suelen hacerlo a menudo.


* Por problemas psicológicos que vienen arrastrando desde la infancia o por una mala experiencia anterior de pareja.


* Cuando se tiene sexo por obligación o el compromiso con la pareja de complacerla.


* La falta de comunicación sexual es uno de los problemas más severos en una relación de pareja, sobre todo cuando sabemos que algo anda mal, tanto de su lado o del de su media naranja.


Cuando las parejas hacen caso omiso al hecho que existe un problema después del acto sexual, como es la indiferencia, es posible que este se repita una y otra vez al punto de desencadenarse otro inconveniente personal.


Cuando las parejas no se satisfacen mutuamente representa una molestia en una de las partes y en mucho de los casos ambos, eso da como resultado la separación o ruptura de las relaciones. Como parejas debemos procurar vivir un placer rico compartido y no solo saciar nuestros deseos como unos egoístas sexuales.
Ser esclava (o) de la indiferencia no es saludable para ninguna relación, y es lamentable que muchos hombres consideren normales esas actitudes, producto de sus concepciones machistas con los que fueron educados.

 

¿Quiénes se exponen más a la indiferencia?
Definitivamente las parejas que llevan muchos años de relación son las más propensas a caer en este tipo de problemas, producto de la monotonía a la que se rinden por la falta de creatividad individual o de pareja.


Los romances de una sola noche, son solo eso, una noche de placer, en estos casos las parejas saben que el cometido es solo saciar el deseo a diferencia de las relaciones sólidas.


Los que están más expuestos a tener comportamiento negativo después de hacer el amor, deben aprender a identificar cuando la relación está truncada y no avanza de lo mismo, con el fin de resolver y discutir los puntos en una noche de intimidad compenetrada.

 

Consejos:
* Estar atentos a las actitudes poco usuales en una relación de pareja, en este caso a la indiferencia después del acto sexual.
* Hacer que la comunicación sea lo más fundamental dentro del dúo sexual, para tener la libertad de poder transmitir lo bueno y lo malo que se vive en el momento de lujuria, con el ánimo de solventar cualquier deseo incómodo para ambos.
* En caso de detectar que tu pareja tiene un problema por su comportamiento, hay que tener voluntad y disponibilidad para apoyarla a tratarse con un especialista, porque la apatía no es un acto normal antes, durante y después de tener sexo.
* Tener en cuenta que hay millones de formas de cómo disfrutar con nuestra pareja.
* Darle rienda suelta a la creatividad cuando llevamos años de convivir con la pareja para no dejarnos arrastrar por la monotonía y los problemas laborales, del hogar, y por los problemas económicos.

Créditos: Licenciado José Armando González, de la Coalición de los Derechos Sexuales y Reproductivos.