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Para las mujeres que están inmersas en el mundo laboral, este se ha convertido en su segundo hogar, debido al tiempo que dedican a sus funciones profesionales; sin embargo, ello no supone que deba ser una pesadilla para su vida personal.

Josefina Murillo, psicóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas, considera que el trabajo es una terapia emocional tanto física como mental, que ayuda a mantener a las personas en un nivel de alta autoestima y satisfacción.

También el trabajo puede llegar a lograr un efecto contrario si no se sabe manejar. La responsabilidad laboral debe verse como una oportunidad para demostrar las capacidades en un mundo rodeado de concepciones machistas, mantener la mente ocupada y dejar fluir otras energías, sobre todo para aprender del trabajo en equipo.

Desde que se llega a un puesto de trabajo, ya sea con un puesto de liderazgo o subordinada, la mente debe estar a disposición de aprender, sin temor a los errores que transcurran en el camino y no dejarte caer. Los roles laborales dignifican y honran a la persona, tienen la misión de hacerte sentir bien.


Lo que no se debe hacer

* Nunca te sintás indispensable en tu rol laboral, esto solo te puede conducir a desmoronar tu autoestima cuando prescindan de tus servicios o de un papel importante dentro del mismo.

* No fomentés el individualismo dentro de tu espacio de trabajo, dado que toda empresa o institución requiere del trabajo en equipo, recordá que la unión hace la fuerza, además que este enriquece el quehacer del día a día.

* Que la adicción por el trabajo no te carcoma la vida personal, familiar y por qué no la laboral. Debemos tener bien claro que nosotras no somos el trabajo sino parte de él.

* No debemos permitir dejarnos arrastrar por el estrés laboral o presionarnos por este, dado que puede hacer que nuestra vida matrimonial, íntima o familiar se destruya, puesto que puede existir una pérdida del apetito sexual, del cabello, pocas o nulas ganas de salir a compartir y si se está embarazada podrías perder al bebé.

* No dejes que el trabajo sea todo en tu vida, es importante que nos demos espacios para compartir con nosotras mismas, amigas, pareja y la familia. Evita caer en un arrepentimiento cargado de frustraciones en el futuro.

* No comprometás el salario antes de recibir el pago de la quincena, con el fin de un mejor disfrute de tu esfuerzo y horas de trabajo invertido; lo ideal es planificarte con tus gastos y necesidades.

* No le hagas a otro lo que no querés para vos, así esa personas ocupe un puesto superior o inferior al tuyo, recordá que en la vida todo es un ciclo. La personalidad se refleja a través de los hechos.

* No confundir el objetivo real del trabajo con sentimentalismos y distorsión de un buen elemento. No se debe confundir el trabajo con la amistad, esto podría no solo generar conflictos sino un despido irrevocable.

* Abusar del poder solo te sumará problemas en el futuro, al tiempo que te autodestruye paulatinamente como persona.

* Excusarte de manera frecuente solo aumenta la mediocridad y el retraso laboral.

*  No hagas de tu trabajo un lugar de enamoramiento fugaz, porque el día de mañana te podría costar caro, la mala fama laboral desacredita y disminuye la autoestima.

* Deja los problemas de tu hogar lejos de los escritorios laborales, el mal humor podría distanciarte del trabajo en equipo o compañeros, además de desviar la atención de tus tareas asignadas. El trabajo debe servirte para relajarte y no al contrario.

 

 

Crédito
Josefina Murillo, Psicóloga del Hospital Metropolitano Vivian Pellas.
Modelo de Portada: Erfy Ayala, presentadora del programa Salud Misión y Visión. Peinado: M&O, Tel.: 22780831. Fotografía: Óscar Sánchez.