•  |
  •  |

Según la periodista Adriana Herrera, si hay un signo común en la palabra poética de la escritora nicaragüense Rubí Arana, es el tejido que entrelaza lo mítico atemporal con la voluntad de forjar un modo de encarar la condición de la historia, “la desafiante elección de la poeta que reescribe el mundo transgrediendo”. Y esa voluntad poética es evidente también en su comportamiento cotidiano, y se hizo palpable en las respuestas a esta entrevista.
La poeta Rubí Arana, quien reside en Estados Unidos desde hace muchos años, está de visita en Nicaragua para presentar su nuevo libro de poesía “Agua sagrada”.
Con el apoyo del Centro Nicaragüense de Escritores ha brindado algunos recitales en diversos puntos del país. En Diriamba fue presentada por el crítico literario Erwin Silva, y en Masaya fue presentada por el prestigiado escritor Sergio Ramírez.
Arana pertenece a la generación de escritores nicaragüenses que se dieron a conocer en los años 60 y de algunos aspectos de esta prolífica y brillante generación nos habló también en esta entrevista, en la que también se refirió a su intención de difundir y dar a conocer su obra en su país natal, entre otras cosas. Aquí la conversación.  

-Rubí Arana, luego de muchos años de ausencia, ¿qué hace en Nicaragua?
Lo que más quiero es que se conozco mi obra. He tenido una serie de presentaciones y mucha publicidad de mi libro, “Agua sagrada”. El Centro Nicaragüense de Escritores, por medio de Vidaluz Meneses, quien es una promotora cultural, poeta y una linda persona fue la encargada de ayudarme en todas estas presentaciones. Ya no mido el tiempo ni las palabras, siento que los que me están escuchando son míos y yo de ellos, fuimos una sola unidad en ese momento. Cuando una persona viene a verte es porque está amándome y yo a ellos.

-¿Qué diferencia hay entre sus presentaciones en Florida y aquí en Nicaragua?
Básicamente, ninguna, yo creo. Pienso que si la persona quiere escucharte entonces uno como poeta se sentirá bien. Solo que, al venir a Nicaragua, ya venía con un prejuicio, una poeta costarricense me había dicho que los nicaragüenses son un público que te absorbe cien por ciento, el público más sensible que ella había conocido en toda su carrera como poeta.
Nunca había visto que durante las lecturas, el público cerrara los ojos, así como en Nicaragua. Los nicaragüenses absorben la poesía de una manera mágica, algo indescriptible.

-¿Usted está encargada en ciertos asuntos de la Feria del Libro en Miami?
Bueno, ahí no me pagan, pero últimamente yo soy la que consigue los pasajes. Siempre busco que haya al menos un autor nicaragüense en esta feria. Desde 1992 he colaborado con esta feria. Primeramente como invitada, en representación de los poetas nicaragüenses, después fue como promotora…

-¿Que tan difícil ha sido para usted presentarse como poeta nicaragüense en los Estados Unidos?
Ya me habían publicado mis poemas en la revista Ventana, aquí en Nicaragua. Me casé con el poeta Roberto Cuadra. Y aprovecharé este espacio para hacerle un homenaje a Roberto, mi exesposo y fundador de la Generación Traicionada. No cofundador, como otros dicen.
Roberto fue un gran propulsor del grupo Ventana que manejaba Sergio Ramírez y Fernando Gordillo. Los enemigos y envidiosos, quiero recalcar eso, dicen y aseveran que  Roberto es cofundador del grupo. Escuché a más de uno de sus amigos hablar mal de Roberto, cuando él se levantaba de la conversación. El poeta más alto de la Generación Traicionada fue Roberto Cuadra.
-¿Por qué, entonces, lo consideran como cofundador?
Roberto es una de las personas que no le importa nada, solo hacer su trabajo. Pero yo pienso como colega generacional que su poesía debería ser publicada, su poesía no se conoce. Una de las diferencias marcadas con otros poetas de su generación es que a él se le hace un llamado para 1969 como traductor de poesía en Inglaterra. Además no ha tenido ninguna publicación ni en Nicaragua ni en otra parte, tal vez es por eso que no se le menciona como fundador.

-Y usted, ¿es la primera ocasión que presenta su obra?
Ya había presentado “Homenaje a la Tierra” en Nicaragua. Sin embargo, hasta esta vez, con “Agua sagrada” fue con un público cerrado. El poema Acahualinca me gustaría darle lectura en el propio lugar, pero lamentablemente en esta ocasión no hubo mucho tiempo.
-¿En los Estados Unidos publica en español o inglés?
Creo que es de suma importancia que los latinos (en especial los nicaragüenses) mostremos nuestro arte original, si hablamos en español entonces debemos publicar en español.
En los Estados Unidos hay una gran discriminación contra los latinos; yo creo que es necesario que uno diga: “Somos de idioma español, tenemos una cultura, tenemos un Rubén Darío”…

-¿Usted es promotora de autores nicaragüenses en los Estados Unidos?
Sí, yo fui promotora en los Estados Unidos, y si alguien ajeno me ha pedido, también le he hecho promoción. Pero no quiero verme como una primera figura de la promoción. A mí lo que más me interesa es difundir mi obra.

-¿Cuáles son sus próximos proyectos?
Estoy invitada para el próximo febrero al Festival Internacional de Poesía de Granada, Chichi Fernández, mi primo, ya me dijo que estoy invitada.
Luego de  presentarme en Nicaragua, y a como sentí al público, no quiero perder el contacto. En el mundo poético y espiritual siento dos cosas: o me estoy despidiendo de Nicaragua o estoy naciendo en ella.
Yo siento que ya no soy la misma que vino. Nicaragua está linda, cambiada, bueno luego de treinta años todo cambia. Lo que deseo es principalmente difundir mi obra.

-¿De qué forma trabaja su obra?
Realmente yo soy mi propia correctora, mi propia editora y hasta crítica. El que lea mis libros está leyendo lo que yo soy realmente, desde mis errores hasta mis aciertos.

-“Agua Sagrada” es su nuevo poemario ¿Dónde se puede adquirir?
Yo le pido a los escritores nicaragüenses que hagan una reedición de Agua Sagrada, porque esta obra yo misma la financié, entonces no pude sacar tantos ejemplares. Pero me encantaría, Para mí es un honor que sepan que yo sola me he hecho y que “Agua sagrada”, mi nuevo poemario, es una edición personal. Yo regalo mis libros a las personas que siento es necesario que lo lean.

-¿Dónde ha presentado su obra?
En seminarios y universidades norteamericanas donde también me invitan a presentarme. He venido a Nicaragua a presentarlos en dos ocasiones, pero todos han sido libros pequeños.
-¿Y sus libro anteriores, dónde se pueden encontrar?
Ya no hay en existencia. Pero digitalmente se pueden encontrar en la página web de la Asociación Nicaragûense de Escritoras, Anide. Me gustaría que imprimieran lo digital siempre y cuando no cambien nada de mi obra.

-¿Y este nuevo poemario, “Agua sagrada”?
Es una continuación de lo que yo quiero proyectar en el mundo. Todos mis libros traen el mismo pensamiento.

-¿Qué significa “Agua sagrada”?
Desde 1981 yo tenía el nombre. Es como reinventarse. Pero hay que leer el libro. Trae todo lo que yo he sido antes, después y ahora.