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La relajación es la menos utilizada de todos los métodos para mejorar la salud corporal o para desarrollar las facultades físicas y mentales. Pareciera que el hecho de relajarnos implicara el abandono de estado de alerta, de nuestra capacidad para defendernos ante las agresiones de la vida en sociedad.

Por supuesto, no se trata de bajar la guardia ni de ir por el mundo aguantando todo tipo de maltrato, sino de preparar nuestro cuerpo para librar batallas más difíciles, las que tenemos con nosotros mismos en el mejoramiento de nuestros hábitos, en la conquista de bienestar, la felicidad en la búsqueda del crecimiento interno y la paz interior.

Existe una estrecha relación entre la tensión corporal física y la sensación de tensión mental. Cuando estamos preocupados por algo, sentimos tenso nuestro cuerpo, cuando relajamos nuestro cuerpo totalmente empezamos a tener relajada nuestra mente. Estar conscientes de tal relación es muy importante en el trabajo de visualización que vamos a estudiar. Si tu mente está ocupada en pensamientos de enojo, tristeza, angustia, envidia u otros de carácter negativos, difícilmente podrás dirigirla a conseguir los cambios que deseas hacer.

Patrón de paz mental
Es muy importante que tengas presente que hay diferentes tipos de relajación: la que produce la tranquilidad y la calma mental es muy diferente de la que ocurre cuando nos acostamos cómodamente o nos dormimos. En el trabajo de visualización, lo que buscamos es una relajación mental, y esta es independiente de la comodidad física. Es más difícil lograr una relajación mental verdadera si estamos demasiados cómodos, porque entonces la sensación de relajación proviene del bienestar físico y no de la actividad de nuestra mente.

Mediante la relajación, buscamos regresar al estado mental libre de tensión; si esta desaparece, habremos incorporado un nuevo patrón de paz mental. Con este nuevo marco de referencia, podemos trabajar en la visualización de nuestros objetivos. Sin embargo, la lectura y el convencimiento de las bondades de la relajación no son suficientes para conseguirla; lo único eficaz es la habilidad que da la práctica.

Es posible que no percibas cambios drásticos al principio. Recuerda que los cambios muy radicales, positivos o negativos, son los indicios de inestabilidad. Son mejores los cambios lentos y progresivos.

Posiblemente al principio logres relajar tu cuerpo, pero tu mente no. No te impacientes, cualquiera que pueda relajarse físicamente, puede lograr una relajación similar en su mente, solo necesita ser constante y perseverar en la práctica. Otro factor necesario para la práctica de la relajación es su actitud al realizarla.

No es algo que tengas que hacer, es algo natural, reconfortante, bueno y quieres hacerlo con el mismo gusto con el que procuras cualquier otra experiencia agradable. Recuerda, que una vez alcanzada la relajación física y mental el siguiente paso es mantener consciente el estado de relajación mental.

TOME NOTA
* Textos de estudio de la profesora PENÉLOPE. (Código 95703, Profesional School, Miami Florida). Parapsicóloga especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana a 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22897207 / 89380153, Managua.