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Un poco de disciplina, una cucharada de paciencia, una dosis de naturaleza y una gota de amor, es la fórmula secreta para hacer que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes, con solo cultivar en ellos el consumo de té.

Muy pocas madres se atreven a darle a sus hijos té, cuando estos aún son unos niños ya sea por ignorancia sobre los beneficios de la medicina natural o porque en ellas no existe ese hábito de consumo. Lo cierto es que van de la mano con la naturaleza, sus bondades y características son aptas para todos.

El tema de la fitoterapia, que es la encargada de estudiar la utilización de las plantas medicinales y sus derivados con finalidad terapéutica y prevenir enfermedades en lactantes, niños y adultos, es rico y variado. Se puede utilizar a través de infusiones hasta crear baños de vapor con las mismas hierbas, aseguró la doctora Miriam González, especialista en Medicina Natural.

No es lo mismo que una madre controle el problema de reflujo de su lactante con fármacos que llevan aditivos químicos, a que lo haga mediante la ingesta de té a base de hierbas medicinales que brinda la naturaleza, dijo González, quien afirma que la mayoría de los fármacos tienen reacciones adversas que pueden resultar tóxicas en los bebés a diferencia de las infusiones naturales que pueden darse a cualquier hora y hasta con la fórmula (leche).

La importancia que los padres de familias propicien el consumo de té en los niños, consiste en educarles en una cultura de hábitos más saludables que les permita combatir cualquier enfermedad viral, a las cuales los pequeños están expuestos durante su proceso de desarrollo.

Hay varias formas de hacer que nuestros pequeños poco a poco se involucren con la medicina natural: bañándolos con hojas relajantes y agua tibia, haciéndoles cataplasma y por supuesto dándoles pequeñas dosis de té, según su edad para que sus papilas gustativas vayan adaptándose a ciertas especias de la naturaleza.

El consumo del té al igual que el resto de las medicinas alternativas naturales no tienen reacciones adversas, mucho menos si estas se dan a la par de un fármaco, pero es de vital importancia que la madre de familia consulte previo al pediatra.

El 90 por ciento de las enfermedades en los niños son originadas por virus, los cuales con una dosis de té al día, según la edad, pueden tratarse. Para que los infantes absorban las bondades de la naturaleza al ciento por ciento, las infusiones deben servirse frías, para evitar un accidente y preferiblemente sin endulzar, en caso de hacerlo deben usar miel.

 

La forma correcta de preparar un té
Siempre deben llevarse las manos limpias, prepare un litro de agua, agregue tres cortezas de planta, que es lo recomendado a mezclar, deje reposar por cinco minutos tapado, hasta que este se enfríe.

Los tés más comunes para el consumo de los niños son los digestivos y los antigripales. Para los problemas digestivos están los tés a base de anís, de hojas de mango, guayaba, culantro.

Para la gripe se pueden hacer con fibras de plantas como el llantén, eucaliptos, jícaro, zacate de limón, jengibre, orégano, pero de una gama de plantas solo se pueden combinar tres.

La medicina natural en sus fórmulas de té no solo pueden ser ingeridas, también se pueden utilizar para el proceso de nebulización en vez de hacerlo con solución salina, esta es otra forma de irlos involucrando con la medicina milenaria.
 
Créditos
Miriam González, doctora en medicina natural y especialista en estética natural, del centro de productos naturales y Spa Allnatural. Teléfono: 22784130
Modelos: Miriam González, niño: Toshiharu Yamaki González
Maquillaje y peinado: Concepto Virginia
Locación: Holiday Inn
Fotos: Henry Padilla

 

Las recetas de té varían según el propósito y la edad:
* De 0 – 3 meses las dosis pueden ser de una onza al día.
* De 3- 6 meses dos onzas, dos veces al día.
* De 6-9 meses, tres onzas, pueden ser de dos a tres veces por día.
* De 9 meses en adelante, ocho onzas al día.