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Hace días compré muy entusiasmada dos libreros para la oficina y, luego de armar el primero durante horas (yo solita y con mucho orgullo de mis habilidades como carpintera), ¡se deshizo al tratar de pararlo! Resulta que le había puesto varias piezas al revés. Cuando me di cuenta que para arreglarlo tenía que desarmarlo completamente y volver a empezar, la frustración me hizo pensar, “¡Qué pérdida de tiempo!”,“¡es demasiado trabajo volver a comenzar!”, “¡esto no es para mí”.

Qué pesado nos resulta cuando construimos algo con amor, dedicación y sacrificio —un proyecto, una relación, una amistad, un negocio—, ¡y de pronto todo se nos desbarata! Lo que creías que ya estaba en pie para toda la vida, se viene abajo y tienes que volver a empezarlo todo desde cero. Por ejemplo: tras años de matrimonio, te divorcias, y ahora sola no sabes cómo rehacer tu vida. Crees que eres de hierro, y repentinamente te diagnostican una enfermedad, o luego de trabajar en el mismo lugar por años, pierdes tu empleo y ahora te encuentras perdido. Todos hemos pasado por una situación en la que sentimos que nuestro mundo se derrumba y perdemos el deseo de comenzar desde cero. Pero, como dijo el escritor Scott Fitzgerald, “la vida no se revela solo en la capacidad de persistir, sino en la de volver a empezar”.

La realidad es que ningún esfuerzo es en vano si se ha puesto en ello el corazón. Si viviste una experiencia que te dejó en la ruina (emocionalmente, físicamente o financieramente), jamás te castigues pensando: “debí haber actuado de otra forma” o, “por qué perdí tanto tiempo”. Deja de culparte y acepta lo que pasó. No puedes cambiar lo sucedido pero sí puedes cambiar tu actitud, acciones y pensamientos desde ese momento en adelante.

También debes reflexionar sobre lo que aprendiste de esa situación. Ese aprendizaje te preparará para no cometer el mismo error. (¡Yo armé el segundo librero con más rapidez y agilidad, pues me había convertido en experta!)

Enfrenta esas situaciones como la famosa Ave Fénix de las leyendas griegas. ¿Sabes esa historia? El mito dice que esa ave maravillosa, cuando moría, resucitaba de sus propias cenizas. Es un símbolo de la capacidad humana de siempre volver a empezar después de cualquier adversidad. Es cierto que da mucho trabajo empezar de nuevo, pero una vez  que emprendes tu vuelo te das cuenta que es mucho más fácil que antes, porque tendrás más experiencia, más confianza en ti ¡y estás más preparado para triunfar!
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