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Un intenso placer e increíble experiencia sexual se enumeran entre sus virtudes. Los ejercicios Kegel se basan en contraer y relajar el músculo pubococcígeo o PC (también conocido como músculo del suelo pélvico o músculo del amor), así se consigue estimular el suelo pélvico, incrementando su fuerza y resistencia.

Además, estos ejercicios diseñados por el doctor Arnold Kegel, mejoran la lubricación vaginal y la elasticidad. En ocasiones, esta lubricación se altera por cambios como la utilización de métodos anticonceptivos de tipo hormonal, el uso de la píldora o el anillo, por presencia de hongos o irritaciones, estrés, etc.

Mediante los ejercicios se consigue mejorar el funcionamiento de las glándulas encargadas de la producción del líquido lubricante. Así, al poco tiempo de comenzar la rutina de ejercicios para el suelo pélvico, notaremos un aumento de la lubricación y sensibilidad que mejorará nuestras relaciones sexuales.

Aprende cómo hacer los ejercicios Kegel, desde el más fácil hasta el más complicado: el lento, el rápido, el ascensor y la onda.

“El lento”
Contrae los músculos de la pelvis como si quisieras detener la orina. Mantenlos así por 5 segundos y relájalos por otros 5 segundos. Repite la serie haciendo estos ejercicios 10 veces.
Progresivamente, intenta aumentar el tiempo de contracción hasta llegar a los 20 segundos. Mientras más tiempo aguantes la contracción, más fuertes se harán estos músculos.

“El rápido”
Debes contraer y relajar el músculo pubococcígeo tan rápido como puedas hasta que te canses o hasta que transcurran 2 o 3 minutos. Haz 3 repeticiones, 4 veces al día y ve aumentando hasta llegar a las 50 repeticiones diarias.

“El ascensor”
Estos ejercicios Kegel son más complicados pero sus resultados son muy buenos. Ya que la vagina es un tubo muscular compuesto de anillos uno sobre otro, el ejercicio consiste en contraer un anillo a la vez e ir subiendo hasta alcanzar el último anillo.

De regreso, también baja del quinto anillo hacia el primero deteniéndote un segundo en cada uno. Cuando hayas terminado el ejercicio, es momento de relajar el área por un par de segundos y repetir el ejercicio. No olvides respirar correctamente y de no hacer el ejercicio con los músculos abdominales.

“La onda”
El último de los ejercicios Kegel requiere un poco más de concentración. Primero debes saber que algunos músculos del suelo pélvico tienen la forma de un ocho, pero con tres anillos: uno a la par de la uretra, otro alrededor de la vagina y otro alrededor del ano.

Para este ejercicio debes contraer estos músculos de adelante hacia atrás y luego relajarlos de adelante hacia atrás. Practica estos ejercicios de Kegel tanto como puedas y poco a poco te serán más fáciles.

El propósito de los ejercicios Kegel es fortalecer el suelo pélvico para evitar la incontinencia urinaria sin la necesidad de pasar por el quirófano, lo cual no es una garantía para evitar las pérdidas de orina. En el caso de los hombres, fortalecen la próstata ayudando a evitar la eyaculación precoz.