•  |
  •  |

Es un hecho: todos los seres humanos necesitamos estar adecuadamente hidratados para asegurar el funcionamiento de nuestro cuerpo. Sin embargo, los niveles de hidratación dependen del género y edad de cada persona.

Una variedad de factores de estilo de vida también influyen en los niveles de hidratación de un individuo, dentro de estos factores se encuentra la actividad física y elementos ambientales como la temperatura y la humedad. Según el Instituto Europeo de Hidratación (EHI, por sus siglas en inglés), tales variables pueden diferir mucho en el entorno laboral y escolar, dado que muchas personas permanecen un porcentaje considerable de su semana en el trabajo o escuela, colegio, universidad, asegurar una hidratación adecuada es clave para el bienestar del individuo.

La importancia de la hidratación

El cuerpo necesita agua para sobrevivir y funcionar correctamente. Ningún otro nutriente es tan fundamental o necesario en cantidades tan elevadas. Por esta razón todas las bebidas deben formar parte esencial de un estilo de vida activo y saludable.

Por su parte la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos indica que en condiciones normales ambientales y nivel de actividad, la ingesta diaria para individuos sanos de 19 años o más es de 3.7 litros para hombres y 2.7 litros para mujeres. El requerimiento de agua depende del peso corporal de la persona, la cantidad de actividad física que realiza y varía en diferentes etapas del ciclo de vida y en la época del año, en nuestro país de clima tropical las necesidades de agua son mayores para todas las edades.

Todas las bebidas hidratan

Todas las pérdidas de agua deben compensarse con una alimentación balanceada conformada por todos los grupos de alimentos y bebidas con un alto contenido de agua. Según el Instituto de Medicina de los Estados Unidos (IOM, por sus siglas en inglés), alrededor del 80% del consumo total de líquidos de las personas proviene de las bebidas (inclusive bebidas con cafeína), mientras que el 20% restante procede de los alimentos. Además señala que muchas de las bebidas que se consumen habitualmente como los jugos, gaseosas, refrescos, café, té, entre otras, son más de un 85% agua, por lo que constituyen una significativa fuente de líquido para la dieta.

Se debe comer habitualmente frutas, verduras, sopas y otros alimentos con alto contenido de agua. No confiar únicamente en la sensación de sed para beber y tener una botella de líquido a la mano en el puesto de trabajo.

 

 

Dr.  Enrique Medina Sandino
Pediatra Endocrinólogo
Presidente Fundación Nicaragüense para la Diabetes
Email:
enriquemedisan@mail.com