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Con los años vemos como nuestros abuelos, padres y esposos van modificando la forma de su cuerpo. Es necesario conocer si nuestro peso es normal o no, e identificar la forma como se distribuye la grasa en el organismo. Esta acumulación de grasa puede ser abdominal en forma de manzana o a nivel de las caderas en forma de pera. En los hombres predomina la distribución de grasa abdominal, central o visceral.

Socialmente se acepta y entiende más una barriga masculina que un sobrepeso femenino; sin embargo, debemos conocer que el tejido graso que se acumula en el abdomen no solo está en el área de la piel o área externa, sino que tapiza los órganos intrabdominales como el hígado, el páncreas, los intestinos y el epiplón. Esta grasa almacena ácidos grasos y produce sustancias que tienen impacto metabólico negativo como elevación de los niveles de presión arterial, acumulación de grasa a nivel hepático, alteración del funcionamiento de las células productoras de insulina en el páncreas predisponiendo al desarrollo de diabetes, incremento de los niveles de grasas circulantes como colesterol y triglicéridos. Es decir, incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades que predisponen a tener infartos cardíacos o cerebrales, entre otros.

La medida del perímetro abdominal se toma en la parte más prominente del abdomen (no necesariamente coincide con el ombligo). La medida normal para los hombres es de 102 cms y para las mujeres de 95 cms.

Un perímetro abdominal elevado obliga a hacer chequeos preventivos para vigilar el desarrollo de enfermedades como las previamente mencionadas y también requiere asumir un estilo de vida saludable con el fin de mejorar la circunferencia abdominal y todas aquellas variables que así lo requieran.

Dentro de la alimentación balanceada se debe controlar el consumo de azúcares y bebidas endulzadas, evitar las frituras, incluir vegetales y ensaladas en almuerzo y la cena, usar lácteos descremados evitando mantequillas y cremas, escoger las harinas que dan más saciedad y que generan menor producción de insulina (se acumulan menos a nivel abdominal) como los panes y pastas integrales, papa con cáscara, frijoles, leguminosas, maíz, tortilla de maíz no de harina de trigo y cereales integrales altos en fibra.

Se debe controlar la cantidad de licor que se consuma ya que todos ellos aportan calorías. La cerveza da 140 calorías por botella o lata pero tiene el efecto negativo de la levadura y la malta que facilitan la acumulación de grasa a nivel abdominal. Los otros licores aportan de 70 a 100 calorías por onza, se debe tener en cuenta que a veces los tragos son mayores de una onza.

El licor debe consumirse en poca cantidad, 3 a 5 onzas por semana o 3 a 5 cervezas a la semana y acompañarse de líquidos que no aporten más calorías como agua, soda o bebidas bajas en azúcar.

Anímense pues a mejorar su estilo de vida, así toda la familia que les rodea podrá disfrutar de padres, abuelos y esposos saludables.

 

Paula Andrea Arce de Chamorro
Médica diabetóloga
www.vidasananicaragua.com
info@vidasananicaragua.com

 

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