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El peso corporal es una medida generada de la sumatoria del peso de nuestros músculos, huesos, grasa, vísceras y agua, estos son todos los componentes de nuestro organismo.

Existen dispositivos de medición modernos que indirectamente y de forma aproximada permiten conocer el porcentaje de peso equivalente a cada uno de estos elementos.

La medida más utilizada y práctica para conocer si nuestro peso es normal o no, es un índice denominado INDICE DE MASA CORPORAL, IMC, el cuál se determina así:

 

Peso (en kilos)

IMC:

Estatura (en metros) al cuadrado

 

El resultado indicará peso bajo cuando es menor de 18.9, peso normal de 19 a 24.9, sobrepeso de 25 a 29.9 y obesidad por encima de 30, cuando el valor es mayor o igual a 40 es obesidad mórbida.

Actualmente se conoce que por encima de 28 el riesgo de desarrollar enfermedades como diabetes, hipertensión, alteraciones en el colesterol y triglicéridos es mayor.

Para saber cuál es el peso ideal de cada persona se debe tener en cuenta el IMC e individualizarlo, ya que no todos somos hijos de los mismos padres y la herencia familiar recibida de estos determina la contextura personal, la estructura ósea (gruesa o delgada), la capacidad para almacenar grasa y la rapidez de quemar los acúmulos de la misma.

Si bien la genética influye, los hábitos de vida, entre ellos la alimentación y la actividad física son los que determinan finalmente que aumentemos o no de peso.

Nuestra sociedad ha impuesto un patrón de peso y de figura; estar delgado, estilizado, esbelto, musculoso debiera ser el objetivo. Sin embargo, este patrón no tiene en cuenta la influencia de la genética y de otros factores que pueden impedir alcanzar esta meta, generando frustración y promoviendo actitudes que pueden ir en contra del estado de salud.

Lo más importante es hacer una revisión de nuestros hábitos de alimentación y de actividad física, según esto aprender a comer mejor, recibiendo de los alimentos los nutrientes que necesitamos.

¿Estará más sana la persona de contextura gruesa que hace actividad física y come de forma adecuada o el delgado de buena figura que come exceso de frituras, bebidas gaseosas y es sedentario?

Preocupémonos por estar sanos, por tomar buenas decisiones y por querer obtener salud con la práctica de un estilo de vida saludable. El peso será el resultado de nuestra constancia en la implementación de hábitos de vida adecuados. No es conveniente hacer dietas sin guía, restricciones excesivas y rutinas de ejercicio extenuantes, que lejos de mejorar nuestro estado de salud lo puede empeorar.

Somos únicos, cada uno con un molde propio. Anímese a asumir su propio estilo de vida saludable que le permita sentirse bien consigo mismo, no para satisfacer un requerimiento o estándar social.