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Era la noche del 23 de febrero de 2008. Un día cualquiera para muchos, pero el más importante para Thelma Rodríguez. Sobre su cabeza reposaba la corona de Miss Nicaragua, y su natal Chinandega era visto como algo más que la tierra del ron y el azúcar.

Con 18 años, la joven chinandegana tenía la responsabilidad de representar a Nicaragua en el certamen de belleza más importante del mundo: Miss Universo. Aún sin poder digerir bien la noticia, debía apresurarse para el cambio que empezaba a experimentar. Las críticas eran fuertes, pues ella no figuraba entre las favoritas, pero según expertos, su seguridad y desempeño escénico la pusieron por encima de varias.

Constantes preparaciones empezaron a ser parte de su agenda, a sus clases de Turismo en la universidad se adicionaban otras de pasarela, voz, dicción, maquillaje y muchas más que perfeccionó con Katty Pulido, especialista en moda, belleza y diseño de imagen, quien ha tenido la responsabilidad de pulir a connotadas reinas, entre ellas Alicia Machado.

Directora de Miss Teenager Australia

Cinco años después podemos percibir a una mujer aún más determinada. En Miss Universo no solo encontró la manera de hacer notar a Nicaragua, sino al amor de su vida, Mark Williams, con el que se casó un poco después de terminar su reinado y con quien ahora tiene una hija y comparte labores en Miss Teenager Australia.

Thelma tiene bajo su responsabilidad la dirección del certamen de belleza adolescente, el cual ya lleva dos ediciones.

Cuenta que el reto no ha sido fácil, pero tampoco imposible. Entre lo complejo del asunto está la búsqueda de apoyo, pues en Australia, donde reside ahora, no apoyan los concursos de belleza.

“Ha sido de mucho trabajo, de pedir apoyo y muchas veces obtener un no, que me hace pensar ya no, pero siempre hay alguien que cree. Recuerdo que hace algunas semanas necesitaba apoyo para los vestidos de noche de las candidatas, fui a un lugar y me dijeron no, luego fui a otro y ni siquiera había terminado de hablar cuando me dijeron: trae a las niñas a escoger sus vestidos”.

En este camino de formarse un nombre como certamen de belleza, cuenta que ha tenido que lidiar con las burlas de muchos que no creían en el proyecto. Muchos llegaron a decirle que su candidata no llegaría a hacer nada a los concursos internacionales, pero para sorpresa quedó en tercer lugar en un certamen en el que compitió con 40 candidatas.

Vive su mejor momento

En nuestra comunicación electrónica, Thelma no ha restado energías para decir que se siente feliz con todo lo que hasta hoy ha conseguido.

“Tengo lo que quiero, mi propia familia. Un Hogar. Hago lo que me gusta hacer: enseñar. Soy personal trainer, aunque no he trabajado en eso, por falta de tiempo, pero sí utilizo mis conocimientos para mí y para las niñas de Miss Teenager Australia, para ensenarles qué es vivir sano, y a mi propia hija le inculco una vida activa, pues salimos a correr por las tardes, aunque ella en su cochecito”.

Para Thelma no hay claves ni secretos de belleza, “simplemente ha sido ser madre, una mujer cambia al tener a su bebé, la felicidad y el sentimiento de sentirse completa lo es todo.

Acompañado, claro, de una buena alimentación y ejercitación y obviamente tu misma seguridad, decirte a vos misma: ‘soy bella’, sin importar las imperfecciones.