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La prevención de eventos cardiovasculares como el infarto del miocardio obliga a mantener niveles óptimos de grasas circulantes en nuestro organismo.

El perfil lipídico informa sobre los niveles de triglicéridos, de colesterol bueno o HDL que es el que se encarga de limpiar la grasa de nuestras arterias y de colesterol malo o LDL, que es el que deposita grasa en el árbol arterial ( incrementa el riesgo de infartos).

El colesterol se ingiere en los alimentos de origen animal (lácteos, carnes, huevos) y de las grasas saturadas (aquellas provenientes de gorduras, mantecas, aceites de baja calidad).

Tengamos en cuenta:

Incrementar el consumo de fibra: consumir frutas, ensaladas, vegetales, linaza molida, psyllium, productos integrales y fibrosos ya que disminuyen la absorción de grasa y promueven la producción de bilis en el hígado, esta se genera como resultado final del metabolismo del colesterol. La avena es usada para disminuir el colesterol, pero hay que cuantificar la cantidad que se consume por su gran aporte de calorías.

Usar lácteos desgrasados: la leche debe ser descremada, 0% de grasa, evitar el consumo de mantequilla y de crema, reemplazarlas por margarina suave o yogurt natural respectivamente. El queso comerlo con moderación, no para acompañar todas las comidas.

Usar carnes blancas: Preferir pollo y pescado. Quitar la piel del pollo y usar pechuga idealmente, por tener menos grasa. El pescado usarlo por lo menos 1 vez por semana, escoger pescados de agua salada porque tienen mayor cantidad de Omega 3. La carne roja que sea magra, sin pellejos ni gorduras, y usarla una a dos veces por semana. El lomo y el filete de cerdo son bajos en grasa y se pueden consumir. Es necesario verificar la forma de preparación de las distintas carnes. Hacerlo a la plancha, al horno, a la parrilla, cocinadas, al vapor o combinados con vegetales y evitando salsas blancas y empanizados. Los camarones, langosta y cangrejo tienen mucho colesterol pero gran cantidad de Omega 3; si se consumen hacerlo ocasionalmente y preparados sin grasa.

Moderar el consumo de huevo: El huevo tiene colesterol en la yema pero también gran cantidad de Omega 3. No exceder su consumo de 2 a 3 por semana.

Escoger aceites de buena calidad: Usar aceites de canola, maíz y girasol, aceite de oliva crudo y sin calentar, evitar los aceites de palma, coco y algodón.

Incluir semillas, marañones, almendras y aguacate por su contenido alto de Omega 3. Consumirlos con moderación pues aportan gran cantidad de calorías.

Vigilar la calidad de los alimentos que consumimos es muy importante para controlar problemas metabólicos como el colesterol. Animémonos a conocer y a colocar en práctica estas enseñanzas.


Paula Andrea Arce de Chamorro
Médica diabetóloga
www.vidasananicaragua.com
info@vidasananicaragua.com