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Los árboles tienen una presencia especial en la naturaleza; mantienen estrechos vínculos con el elemento tierra y poseen una entidad propia que han conseguido gracias a sus largos años de permanencia de comunión con la tierra. Son criaturas vivas que comen, beben, respiran y descansan. Con el tiempo cada uno se ha ido forjando una personalidad definida y de ahí derivan sus propiedades mágicas.

La magia a través de los árboles es una de las más entrañables y reconfortantes. Tal vez sea porque implica un contacto directo con la naturaleza y porque pone a prueba la sensibilidad y el respeto de la persona que va a buscar la materia prima para hacerla.

Todas las partes de un árbol sirven para la magia, desde sus hojas hasta sus flores, sus frutos, su corteza o su tronco. Cada pequeño trozo servirá para hacer un tipo u otro de magia según la parte del árbol de que proceda. Así, si crecía cerca de la tierra, como la raíz o la corteza de la raíz, servirá para hacer magia sobre temas mundanos o sobre todo aquello relacionado con la estabilidad. Si has tomado un fragmento del tronco (corteza o musgo) utilízalo para rituales de curación física, mental, emocional. Si crecía hacia el cielo, como las hojas, flores y los frutos, será bueno para la magia que implique la búsqueda de la libertad.

No lo trates con crueldad

Los métodos de trabajo son los mismos utilizados para la magia de las hierbas, pero debes tener en cuenta que la magia que consigas de un fragmento de árbol estará estrechamente ligada a la manera en que lo hayas obtenido. Por eso es tan importante que seas tú quien la recoja. La relación que establezcas con el árbol debe ser muy respetuosa. Si por ejemplo necesitas una rama, no puedes arrancársela sin más; tienes que cortarla de manera que no dañes el árbol, si lo tratas con crueldad, su magia nunca será efectiva. Incluso puedes corresponder a su amabilidad al permitir que tomes una parte de él, con un pequeño obsequio como, por ejemplo, abono o simplemente colocar algunas ramas secas en su base, para que con el tiempo se vuelvan fertilizante.

La energía de cada árbol es diferente y única. Esta pequeña enumeración pretende ser un mero borrador de aquello que puedes descubrir tú mismo junto a cada uno de ellos.

Abedul: Es uno de los primeros en florecer y anuncia que la época de los cultivos ha llegado. Cualquier petición que se realice a través del abedul será especialmente querida por el elemento tierra.

Abeto: Mantiene sus hojas verdes durante todo el año, proyectando así sus energías hacia la inmortalidad y hacia el infinito. Este árbol renueva la vida, le añade entusiasmo, vigor, y da salud.

Espino: Era usado por los romanos para expulsar la energía negativa de sus templos. Hoy día sigue utilizándose para purificar. El humo de sus ramas es excelente para limpiar casas nuevas, habitaciones de enfermos y áreas mágicas.

Manzano: Consagrado a la diosa Afrodita, diosa del amor en la mitología griega, sirve para la atracción, el amor y la seducción. Los poderes del manzano son tan fuertes que durante muchos años, los ramos de novia se confeccionaron con sus flores.

Roble: Es uno de los árboles que mejor resiste la furia de los elementos. Las bellotas te protegerán a ti y a los tuyos de todo mal y atraerán el dinero. Si llevas un trozo de roble contigo, tendrás muy buenos resultados en tus diferentes actividades cotidianas.

Vid: Ofrece las vibraciones más alegres de todas las maderas. Su fruto, la uva, se convierte en vino, y consumirlo altera el estado de conciencia. Es bueno en cualquier celebración o fiesta.

 

* Notas de consulta de la profesora MAGNOLIA. Parapsicóloga. Te ayuda a resolver tus problemas en el amor, contra envidia, mala suerte, de estudio, trabajo y negocios, lectura del Tarot y las cartas del trabajo. Amplia gama de productos esotéricos de efecto verdadero. Atiende de lunes a sábado, de 9 de la mañana a 6 de la tarde, previa concertación de cita. Barrio Santa Ana, de la iglesia de Santa Ana, media cuadra hacia abajo, casa # 2010. Teléfonos: 22662262 ­/ 86990842, Managua.