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Por lo general, las mujeres nos preocupamos por maquillarnos, pero olvidamos el proceso contrario que es retirarlo para mantener nuestro rostro limpio y libre de impurezas.

Los productos de maquillaje son un arma de doble filo, pueden ser nuestros mejores aliados a la hora de resaltar nuestros atributos, pero pueden convertirse en el peor enemigo de nuestro cutis si lo dejamos más tiempo de lo debido.

“Desmaquillarse es fundamental para tener una piel sana y libre de impurezas, pero a la hora de hacerlo debemos tener en cuenta que existen zonas del rostro más sensibles que otras, este es el caso de la zona de los ojos, ya que la piel de los párpados es mucho más delgada y delicada que la de otras áreas.

Por ello, es importante que utilicemos un producto específico para esa zona, y sigamos los pasos adecuados para protegerla y retirar el maquillaje de manera correcta”, explica Sandra Carrión, Técnica de L’Oreal París, CEFA.

En esta ocasión, con ayuda de Sandra, les explicaremos cuatro sencillos pasos para lucir un rostro siempre bello, sano y libre de impurezas:

Para mantener el rostro perfecto, debemos limpiarlo esté o no maquillado, pues aunque no nos maquillemos siempre hay residuos e impurezas adquiridos en el medio ambiente durante el día. Debemos empezar por el área de ojos, que es la parte más sensible. Necesitás que los párpados y las pestañas estén limpios antes de pasar a otra cosa. El desmaquillado de los ojos completo es imprescindible y necesita de un poco de paciencia y más si utilizás un rímel a prueba de agua.

Después de desmaquillar los ojos con el producto que mejor te parezca, seguís con la cara, empezando por la frente, luego los parpados y mejillas hasta llegar al mentón.

Luego está el proceso de tonificación, que sirve para una limpieza profunda de los poros, también para cerrarlos, de esta manera no acumularán suciedad. Hay productos para cada tipo de piel. En la piel mixta se echan lociones equilibrantes de la zona “T”, y para el brillo la loción astringente.

No vale de nada desmaquillarte si luego no hidratás bien el rostro. Tu piel después del proceso de limpieza se queda más áspera de lo normal y necesita hidratación.

Por último, la exfoliación, y se puede utilizar un gel de cualquier marca.