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“La custodia compartida es beneficiosa para los hijos en todos los sentidos. Mejor que la monoparental”, defiende José Manuel Aguilar, psicólogo clínico con experiencia en la elaboración de informes periciales para los tribunales en asuntos de familia.

En su opinión, este tipo de régimen de convivencia familiar tras el divorcio “aumenta la estabilidad emocional y social del menor, es buena para su salud y mejora su rendimiento académico”. ¿Por qué? Sin discusión, los niños no sufren los desequilibrios que producen los juicios, explica. Los pequeños mantienen además los lazos afectivos con sus dos progenitores.

El autor de varios libros sobre conflictos familiares, entre ellos, Con papá y con mamá --en el que defiende este tipo de régimen-- asegura que si el juez decreta la custodia compartida cuando no hay acuerdo se disminuye el uso de los hijos como arma arrojadiza en los procesos de divorcio. Lo cual acaba siendo en cualquier caso beneficioso para el menor. “Si la mitad del tiempo la pasa con cada uno de sus padres, es más difícil que estos malmetan contra el otro y, si lo hacen, el niño puede ver que no es verdad”, explicó.

La custodia compartida tiene otros efectos positivos en los menores, asegura el psicólogo. Evita la parentificación; es decir, que los niños asuman el papel del padre o la madre y tomen decisiones que no les corresponden.

Este régimen impide también que chantajeen a su cuidador si no cumple sus deseos echándole en cara lo que hace el otro progenitor, detalló Aguilar.

¿Tiene algún efecto negativo? “No hay ningún estudio que demuestre que puede ser malo para los niños”. Ni siquiera un cambio constante de domicilio. “Si no lo es en verano, cuando se reparten entre dos casas, ¿por qué lo va a hacer en temporada escolar?”, arguyó.

En cuanto a las posibles diferencias económicas entre los padres, el juez tiene que establecer compensaciones para que no afecten al menor.

Aguilar considera que el mejor régimen de custodia compartida es el semanal, “de lunes a lunes”, especificó. “Es el que mejor funciona”, añadió basándose en su experiencia en los tribunales. Pese a que considera que “todo es beneficio”, no cree que sea recomendable que un juez conceda una custodia compartida si uno de los progenitores no la desea. “Sería absurdo”, dijo. En su opinión, lo que hay que hacer es “crear una cultura del divorcio” para resolver conflictos fácil y serenamente.

 

El País Internacional