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Carel Ramírez
Es un joven de 24 años, originario de Managua, y también quiere conquistar el título de Míster Nicaragua.
Ramírez estudia Administración de Empresas, pero trabaja como técnico veterinario, en su tiempo libre se dedica a la lectura, ya sea del periódico o de algunos libros interesantes, además, cuenta que le gusta ver televisión, divertirse sanamente y jugar fútbol.
“Lo que me motivó a participar en este evento es tener la confianza de querer ser parte de algo que en realidad siempre he querido porque desde pequeño me empezó a llamar la atención este tipo de eventos y hablé con mi familia y amigos y vine a hacer el casting y me aceptaron, estoy súper feliz porque conocés nuevas personas, su cultura, su manera de relacionarse”, expresa Carel.
“Nuestro director más que todo es un profesor, porque nos ha enseñado bastante, aquí yo entré como un diamante en bruto y se nos ha ido puliendo, yo he aprendido mucho y con mis compañeros me llevo bien, somos un grupo y siempre estamos unidos”, agrega el joven.
Ramírez dice que “Míster Nicaragua es un título bastante llamativo, bastante bonito, un míster debe ser una persona que se preocupa por los demás, que se crea un hábito, tener una vida sana, ayudar a las personas que lo necesiten, salir a conocer otros países”.
“Una de mis metas sería ir a los lugares donde las personas se sienten solas como las de los hospitales, asilos, hogares de niños desprotegidos, pues a mí me gusta ayudar a los demás y pienso bastante en mi entorno. También proyectos como ir a las universidades y colegios y decir a los jóvenes que estos eventos son masculinos y tenemos una buena proyección”, comenta el aspirante a la corona.

José Miguel Martínez
Él tiene 24 años y representa a Masaya, él cuenta que estudió Derecho y desde hace tres años trabaja como litigante privado, además de impartir clases en una universidad y estudiar psicología.
Me motivó participar en Míster Nicaragua el hecho de poder ayudar a las personas porque antes de finalizar la carrera tuve tendencias de ser sacerdote, siempre tuve y tengo el don de ayudar a los demás, pero una cosa era que me gustara el sacerdocio y otro era el don de ser padre”, comenta Martínez.
“Fui a unas charlas vocacionales y me dijeron que sí era una buena persona, pero que me faltaba; además, mi mamá no quiso y pues me olvidé de esa idea. Luego me di cuenta que en los eventos del Míster Nicaragua se tiende a hacer actividades benéficas y sociales, como visitas a hospitales y asilos y así creí que era una manera de compensar el sacerdocio”, agrega.
José Miguel cuenta que si ganara este título, las metas que cumpliría serían “cambiar el conocimiento que se tiene de Míster Nicaragua y proyectarlo más para que la gente conozca la belleza interna y el gran corazón que tienen los míster”.