•  |
  •  |

(De su libro “BALADA DEL CAMPANERO CIEGO”, ganador del Premio Internacional de Poesía “Pablo Antonio Cuadra”)

 

ARTE POÉTICA

Para Arnoldo Muria Dávila, quien perdió

su mano por lanzar una Palabra…

 

Estamos claros que la Palabra es el material

Para decir el hecho pero no es el hecho. Nunca es el hecho

Todo lo que se diga con la boca y la lengua

aliento y tono

Y todo lo que se escriba con tinta negra o sangre

siempre será pálido

 

…cómo hago el rostro de un hombre

bocas abierta y dentadura

seño arrugado,

mentón apuntando al cielo

y el externocleidomastoideo arqueado,

estirado

mirando por donde vienen

los bombarderos artillados…

 

Con qué tinta negra hago

la ciudad en tinieblas

recorrida por lentos reflectores

a la caza de una sombra

de un bulto o cuerpo que se mueva

Cómo hago el amor, cómo toco el pezón,

Cómo las yemas de los dedos se humedecen con tu íntimo vello

Cómo se juntan mis labios a tu boca

tan sólo con la palabra AMOR.

Cómo la palabra se convierte

en un pómulo cárdeno e inflamado

Porqué el boquete de una casa,

los orificios de las balas me dicen lo humano que son

pero no encuentran palabras.

No hay palabra que diga esta boca es mía.

No hay palabras

No hay palabras en máquinas de escribir

En ordenadores de cualquier marca

No hay palabras,

mentira,

no hay palabreas

Palabras

Palabras

palabras

Y sin embargo

Unos signos escritos,

Unas letras

un sonido articulado

Me mueve el estómago

cuando va a caer la bomba de 500 libras

Tiemblo inmóvil

a la luz del reflector

Amo cuando desnudo me tiendo y me revuelco con tu cuerpo

Cuando muerdo apenas tus pezones

que responden erectos

Cuando tus piernas se abren como las puertas del mundo.

como las puertas del cielo

como las puertas de la tierra

Hay una

que otra palabra

de puntillas en el tiempo.

Hay verbo que es carne y que circula entre nosotros.

 

 

México, DF.

Noviembre 1978

 

EL ESPEJO

Este espejo que ha pasado

años de años

Colgado de un oxidado clavo

en el grueso adobe

encaró los rostros

de varias generaciones

cuántas veces nos asomamos a él

para vernos la garganta irritada

y sacarle la lengua como

un ahorcado que se burla

de sí mismo

en una obra de teatro

donde espanta las pupilas

al saber que no padecemos de nada…

los molares careados

para hacernos el nudo de la corbata

para peinarnos con el partido en medio

el partido de lado

el copete

del engominado a la brillantina la gelatina…

 

El espejo nos ha devuelto el rostro

Día

a

día

las patas de gallina

el ojo embolsado

las primeras paperas.

 

Yendo y volviendo el rostro

Ahora

Esta tabla de cristal tantas veces

remozada de mercurio

Enmarcada con por algún ebanista criollo

Se desprende de la pared

Y viene trémula

Y se acerca varias veces a la nariz

Y un débil aliento

un vaho en postrero esfuerzo

opaca el rectángulo

Y deja entrever cómo se anubla el rostro

 

 

Y todos nos volvemos a ver

Cómo confirma la muerte

Cómo se retorna el aire familiar,

los parecidos,

las comisura de los labios

Las arrugas de la frente sin tensión

Los pómulos fijos

El seño relajado

La palidez que nunca habíamos visto

La misma faz

Hoy

distinta

que siempre amamos.

 

Masaya, 7 de enero de 1984.

 

ROSAS ALEGORICAS

QUE EN VERSOS ENVIA EL POETA

HASTA LA OSCURA

LOSA QUE GUARDA ENTERNACIDA

A LA DECIMA MUSA

SOR JUANA INES DE LA CRUZ

 

 

DETENTE, visitante, quien quiera que seas, asido a los tornados barrotes

De la reja, que divide el Coro bajo del templo,

que aquí yacimos una vez un grupo de cadáveres revueltos

Que urgida sepultó la peste.

Hoy ni siquiera somos trapos y osamentas,

cenizas que ya esparció el viento.

Sobre la lápida, la mano humana y enternecida

Quiso escribir mi nombre

Pero yo no sé si estuve aquí y la fosa común está vacía…

 

 

Mas yo vengo a donde pasó tu existencia,

Y me pongo bajo la constelación de tus ojos

que brillan bajo el velo

Auscultando las órbitas de los astros,

las pirámides y obeliscos del conocimiento

que levitan hasta las estrellas.

Busco el latido acelerado de tu corazón de mujer

Bajo el medallón de jerónima

--Pectoral de tus amplios hábitos de profesa parlera.

Vengo a postrarme enamorado ante vos,

Puerta de la Poesía,

Arco de la Gracia,

Trono de las ciencias y las Artes…

Vengo a arrullar tu sueño en el Valle de Amecameca,

Mi pobre niña, hija de madre tirana, bastarda,

pero con abuelo que fue más que padre,

Don Pedro Ramírez de Santillán

Maravilla del mundo…pero que un día murió

y desde entonces la nieta

 

 

No es que haya perdido un abuelo,

Es que se quedó en irremediable orfandad en la tierra.

Cuándo no hija-de-casa de unos tíos muleros

Fenómeno para la expectación,

 

animalita prodigio de la feria en la plaza mayor

O para el asedio, el acoso

de los luctuosos doctos catedráticos

de la Regia y Pontificia Universidad de la Nueva España:

posesa del demonio, sabiduría maligna, acto de magia.

Cuando no mimada por los marqueses de La Laguna y Condes de Paredes,

Manoseada y repudiada por algún burlador de Sevilla

en los saraos de la corte.

El engañoso amor sólo te dejó la celda

para que te apresara,

el saber, la escritura desolación. aridez de la disciplina

Más dolorosa y placentera que los azotes

en las espaldas y el cilicio en la cintura.

 

Ni Dios ni el sueño ni el endecasílabo están reñidos

Ellos te dieron sus talentos, pero otro día,

como cuando uno se queda sin abuelo,

Los acusadores de oficio,

los torturadores espirituales

Te ganan la partida

E imponen silencio a tu lengua,

y grilletes a los finos tobillos de la poesía,

Para evitar el paso en falso,

para que no te precipitaras en los infiernos.

Y rubrican tu conversión con propia sangre.

Todo fue un engaño colorido,

te ofertaron las duras finezas del cielo…

 

 

Estos versos que al toque de la lápida

habrán de convertirse en rosas frescas

chotes por abrirse en rojas corolas

buscan su ceniza,

el polvo de tu sien que tiene un pálpito eterno

y coronarán tu cabeza en el regazo del cosmos,

del Padre, o donde quiera que te encuentres.

 

 

 

México, D.F. Convento de San Jerónimo,

Noviembre de 1977

 

 

 

RETRATO ABSTRACTO DE GILBERTO OWEN

 

 

--Owen era los Owen?

3000 personajes que se resumen en él.

--Poeta como nube, deshaciéndose hacia la transparencia

de un cielo muy celeste.

 

Owen era John recitando versos que ya no eran latín ni tampoco inglés?

Novela como nube

en Nueva York

Simbad Varado en el aire

o en un sofá de Lima

sin noticias de la Secretaria de Relaciones Exteriores

(Si los oficios que importan son los de las relaciones interiores)

Huiste de México a México,

Y te quedaste en Rosario, Bogotá, Sinaloa…qué lejos, Quito

Si no te quitó la cabeza con el pelo liso y peinado

Te quitó los ojos

Encontraste tu Martes 13

Con tu traje gris y tu corbata a rayas negras

Y te precipitaste por aquel peñón rocoso con T. S. Eliot, Jorge Cuesta castrado

Y sus testículos ahogando el inodoro,

Con Jean Cocteau, Salvador Novo y su peluquín de fuego

y su papada maquillada,

rumbo al infierno,

Y con André Gide y Tores Bodet poniéndole punto final a la biografía

con un balazo en el cielo de la boca,

Y con Paul Valery Carlos Pellicer ventrudo con su cabeza de tortugo macho

hundiéndose y emergiendo

en las aguas del río,

Y con Xavier Villaurrutia y sus largas y finas manos de muerto frío

Metiendo mano en las braguetas de los niños

limpiabotas de la Alameda Central

Nadie te vio en aquella rebelión,

cuando los ángeles desnudos caían en lagos de aceite hirviendo

Nadie te oyó ni te leyó

Surrealista no / Delirante

bañándote

en alcohol y manzanilla con pastillas de alcanfor

contra el sarampión marxista

Los Owen de Irlanda desaparecidos como nubes…

Richard ahorcado en la plaza pública de Dublín

Roberto se vino a USA y fundó la UTOPIA

Un martes 13 de febrero lo mataron 3000 veces en Rosario…

Tu martes 13 fue en un hospital el 9 de marzo de 1952

en esa fea ciudad de Filadelfia

 

Has llorando sin lagrimales por Cecilia Zalazar Roldán,

Marcia, virgen de las vírgenes,

madre sin mancha,

Camila, Puerta del cielo,

la suicida Lucrecia,

Julia, Cornelia, Marcia,

Marcia, como se llaman todas

las mujeres o islas doncellas,

Marcia, puerta del infierno…

Mallarmé te dejó los globos oculares como páginas blancas

Sin ojos has llorado toda tu ceguera

Toda tu vida has llorado los siglos próximos de tu muerte

Y se sabrá de tu vida, por ella, por la muerte

del gambusino que apenas recuerdas buscando pepitas de oro, piedras de oro

y ya en su arena no leerás nada

no esperes ni siquiera el misterio aunque

luches contra el mar, aunque encares,

aunque te trences contra la sal y el oleaje desde Homero hasta Joseph Concard.

 

Cincinnati, octubre de 2011.