•  |
  •  |

“Angelito de mi Guarda, dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día, no me dejes sola que me perdería, acompáñame hasta la última agonía”, esta es la oración que a muchos nos enseñaron cuando éramos niños, y solíamos hacerla antes de conciliar el sueño, pero…¿cuántos la hacemos ahora que somos adultos?

A medida que el ser humano crece o evoluciona dentro de su hábitat, ‘la materia’ y los intereses también cambian en el pensamiento, sin embargo, hay cosas que nunca debemos cambiar cuando nuestras creencias siguen bajo la misma línea. “La oración del Ángel de la Guarda en principio es para los niños, pero en su fondo, tiene un solo objetivo, una oración de por vida”, dijo Martha Bermúdez, médico naturista y experta en temas de equilibrio.

“Cada persona, grande o chica, es custodiada por un ángel, que nos guía en nuestro accionar diario. Los ángeles son seres de luz, con grandes alas que nos abrazan y acarician cada vez que nosotros queramos, con una sola oración”, apuntó Bermúdez.

¿Que si existen los ángeles?

En el mundo existen muchos incrédulos respecto al tema, pero también hay un gran número de personas que creen en la existencia de estos iluminados seres llamados ángeles, ya sea por la experiencia de una comunicación directa con ellos o por un intercambio energético casi insospechado, cuando están a la par nuestra, aseguró la experta.

Hay ángeles de toda índole, pero los que necesitamos para la apertura de nuestra intuición son los ángeles de luz a los cuales podemos escucharlos, hablarles claramente al tiempo que nos brinden calor, color, amor e intensidad.

La existencia de estos seres provoca en las personas la apertura de los sensores del cuerpo o chacras, además de abrir el sensor de la inteligencia que los lleva al fascinante poder de la comunicación con ellos.

Los guardianes de la noche y el día están presentes en la vida humana, desde el momento que fueron concebidos y viajan a la par del niño todo el tiempo. En cambio, el adulto por su condición natural humana debe llamarlos a través de las oraciones profundas, oraciones con sentimientos y sinceridad, y si bien es cierto todos tenemos un ángel, si este no es llamado no hace intercambio energético.

Según la experta, “el creer en los ángeles es dar gracias a Dios en todo momento, es liberarnos gradualmente de los pensamientos que están dentro de la materia alrededor nuestro y a nosotros mismos”.

Quien cree en ángeles, los llama de manera intuitiva, ora y los siente energéticamente, rompe con las barreras del miedo y los malos pensamientos, el propósito de ellos es una orden del creador para nosotros, agregó.

7 pasos para conectarnos con los ángeles

Orar: Sirve para tener la verdad.

Respirar: Para obtener la conectividad.

Aprender a escuchar: Porque ellos susurran a nuestros oídos y debemos tener preparado nuestro canal auditivo.

Escribir: A través de este se produce un flujo grandísimo de pensamientos hermosos que permiten llevar el mensaje de forma más directa.

Aceptar: Que estos son seres divinos.

Ampliar nuestro conocimiento: Este paso permite saber cómo está nuestro interior, para saber quiénes somos.

Creer: Que existe la conexión con ellos. Todos los seres humanos nacemos con dones y carisma, solo es cuestión de desarrollar nuestros pasos antes mencionados y listos para entrar en una comunicación directa.


Seres de luz según la semana

Lunes: Ángel Uriel, con el color amarillo como energía

Martes: Ángel Samuel, el color rosado cubre su campo energético

Miércoles: Ángel Gabriel, su color es blanco

Jueves: Ángel Rafael, el color verde lo protege.

Viernes: Ángel Josiel, se envuelve en la energía del color naranja

Sábado: Ángel Miguel, es protegido por el color violeta

Domingo: San  Miguel Arcángel, tiene por energía el color azul.