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El gallopinto es un platillo típico de nuestro país que aporta grandes beneficios, es por esto que quiero dedicar un espacio para analizar algunos aspectos importantes.

El gallopinto combina frijoles y arroz, los primeros son un carbohidrato de alto valor nutricional pues no solo aporta glucosa sino que también es fuente de proteína y de fibra.

El frijol es uno de los carbohidratos que se almacena menos como grasa y que nuestro cuerpo quema con más facilidad, además da mucha saciedad por su gran contenido de fibra.

La combinación con el arroz es perfecta, este tiene glucosa, algo de proteína y poca fibra (pues no es integral). Sin embargo, la sinergia entre los aminoácidos del frijol y los del arroz genera una combinación que aporta a nuestro organismo lo que se llaman aminoácidos esenciales: Estos son todos aquellos que nuestro cuerpo requiere para funcionar bien y que los debe obtener del medio externo pues no los puede sintetizar. Lo anterior es lo que da mayor riqueza y potencial nutritivo a nuestro rico gallopinto.

La combinación arroz con frijol es muy saludable y da tanto aporte proteico como lo hace una porción de pollo, carne o pescado. Por otra parte el frijol es rico en fibra y por esto ayuda en la función intestinal y en el control de niveles de colesterol y de triglicéridos.

Por supuesto no nos podemos olvidar que cada uno de los componentes del gallopinto son fuente muy importante de minerales y vitaminas.

Por ejemplo, el frijol aporta gran cantidad de hierro, este es beneficioso para la síntesis de hemoglobina por parte de nuestro organismo. También es fuente de calcio, zinc, potasio y magnesio, además de Complejo B y ácido fólico.

Por su parte el arroz es fuente de calcio y de hierro aunque en menor proporción que el frijol, aporta complejo B y Vitamina D.

Es una harina baja en fibra, a no ser de que sea integral, por tanto su absorción es más rápida y tiene más posibilidades de acumularse como grasa, sin embargo, esto se controla al ser combinado con el frijol. Por otra parte, ambos son libres de colesterol. Con lo anterior podemos concluir que cada uno de los componentes del gallopinto tiene su propia riqueza nutricional, y que juntos hacen un combo que brinda nutrientes de mucha importancia para nuestro organismo: carbohidrato, proteína, grasa, vitaminas y minerales.

Recomiendo disfrutar de todas estas bondades, y para no opacarlas es necesario que la forma de preparación sea muy saludable, es decir, combinarse con su punto de cebolla, chiltoma y prepararse con poca cantidad de grasa. Esta debería ser aportada por aceite de canola, maíz o soya y evitar el uso de manteca de cerdo, mantequilla o grasas saturadas.

¡Aprovechemos todos los beneficios nutricionales que ofrecen nuestros platillos típicos!!!!!