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Las bondades del yoga son por demás reconocidas, sin embargo, en la mayoría de casos nos enfocamos en los beneficios que puede traer a la vida de los adultos, que nos caracterizamos por llevar una rutina marcada por el estrés y los problemas.

No obstante, los niños también necesitan de este tipo de terapia, pues a su nivel también sufren complicaciones que marcan su día a día.

La instructora Vanesa Carluccio comparte que al practicar yoga, los niños ejercitarán su respiración y aprenderán a relajarse para hacer frente al estrés, a la falta de concentración y a los problemas de la actualidad.

“El yoga a los niños les ayudará en su largo camino tanto en lo físico como en lo psíquico. Y lo mejor es que a ellos les gusta la práctica ya que se hace jugando, pues así aprenden más fácil cualquier disciplina. Sin embargo, no es tan habitual que los padres los anoten en yoga ya que buscan otros deportes más usuales, pero lo que no saben es que el yoga es lo más completo que hay para que su hijo se desarrolle más feliz y sano”, señaló la especialista argentina.

En cuanto a que es idóneo para tratar a niños con hiperactividad, Carluccio afirma que es ciento por ciento seguro porque les ayuda a calmar los nervios, a tener una buena salud emocional, a cultivar un cuerpo capaz de responder a las exigencias diarias, y una mente tranquila es la combinación perfecta para mantenerse en equilibrio.

“Se les habla mucho durante la clase acerca de la importancia de tener paciencia y si alguna postura no sale como a ellos les gustaría se busca lograr que se tranquilicen, de esa manera van aprendiendo a controlarse y eso repercute en que funcionen mejor en la escuela, además el yoga los ayuda a la concentración”, aseveró Carluccio, quien también dijo que ayuda a los chicos tímidos, porque los hace sentir más seguros de sí mismos.

Vanesa Carluccio refiere que en las primeras clases se trata que el niño se concentre más en la respiración y en la conciencia con su cuerpo, y de a poco se hacen las posturas más sencillas para ellos, aunque aprenden rápido y se divierten mucho imitando.

En cuanto a la edad, dijo que a partir de los 4 años sería ideal, dependiendo también de su predisposición a realizar la clase de yoga.

“Es muy bueno que inicien a temprana edad, ya que es un beneficio muy importante para la calidad de vida en su niñez, aportando cosas positivas siempre con esta disciplina”, ilustró. Aunque el tema es muy amplio, Carluccio recomienda trabajar conjunto con una psicóloga o psicopedagoga en los colegios, porque afirma que es muy bueno fomentar este tipo de terapias en los niños, pues debido a la dinámica de la sociedad actual, los padres tienen poco tiempo para estar con ellos, así que esta práctica les ayudará a que no se sientan tan solos.

 

Beneficios del yoga en los niños

Desarrollo y destreza de los músculos motores

Flexibilidad en las articulaciones.

Mejora los hábitos posturales de la columna vertebral (hoy en día están mucho con la computadora y sufren de problemas de postura debido a esto).

Masajea los órganos internos.

Mejora hábitos de respiración.

Estimula la circulación sanguínea.

Eleva la autoestima.

Baja el nivel de estrés infantil.

Armoniza el carácter y la personalidad.