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Hoy hablaremos de un tema tabú, satanizado por unos y ensalzado por otros; lleno de mitos, mentiras, creencias absurdas que de tanto decirse y repetirse se han vuelto verdades.

La masturbación es todo acto autoestimulatorio que tiende a producir o incrementar la satisfacción sexual. Es una práctica sexual tan antigua como el hombre mismo y a lo largo del tiempo ha tenido sus altos y bajos, desde el punto de vista médico, científico, religioso y popular. Se le conoce de diferentes maneras según la definición dada por las personas en la vida cotidiana, unas jocosas, otras grotescas, muchas vulgares, pero al final termina siendo la masturbación (la paja, la manuela, la galipota, la querca, la salivosa, etc.).

Mitos y creencias acerca de la masturbación:

Produce melancolía

Crisis de histeria

Ceguera

Impotencia

Esterilidad

Trastornos nerviosos

Locura

Enfermedades del corazón

Pérdida de peso

Tuberculosis

Calvicie

Solo lo practican los adolescentes y del sexo masculino

Las mujeres no se masturban

Produce enviciamiento

Si tienes pareja es anormal masturbarse

Debilidad física y mental

Daña la personalidad

Se vuelve perverso

Salen pelos en la palma de la mano

Causa malformaciones de la zona genital (se caen los testículos, crece el clítoris)

Produce eyaculación precoz, falta de la misma, frigidez

Saca espinillas y manchas en la cara

Produce ojeras

 

Como pueden ver se han dicho tantas mentiras acerca de esta parte de la sexualidad que produce pavor.

Lo importante es que la masturbación es parte del autoconocimiento del cuerpo por parte del ser humano, independiente de su género y NO es pecado, NO es enfermizo, NO es dañino ni perjudicial a la salud física y mental. Los niños y niñas se masturban como parte del autodescubrimiento o de manera accidental principalmente. Durante la adolescencia la masturbación es la práctica más común, por diferentes razones, y se usa como una válvula de escape y relajación. Además juega el papel económico, la dificultad de tener una pareja estable, el desarrollo hormonal, la curiosidad, etc.

En la edad adulta, la masturbación sigue siendo en muchos casos una válvula de escape a la ansiedad, cuando hay deterioro de la relación de pareja o cuando se disfruta en pareja, cuando por razones de trabajo hay distanciamientos prolongados de la pareja y por miedo a enfermedades de transmisión sexual o por ser fiel, prefieren satisfacerse sexualmente solos.

Interesantemente, se ha visto que hay adultos mayores que continúan teniendo esta práctica sexual, por viudez, incapacidad de su pareja al coito, por soledad, etc.

¿Cuándo es peligrosa la masturbación?

Cuando dicha práctica se convierte en algo compulsivo y obsesivo (propio de pacientes con algún desorden psiquiátrico), cuando se constituye en la única o mayor fuente de satisfacción y alivio a las tensiones, provocando retraimiento social. Es anormal cuando se realiza de manera pública y es propia de pacientes afectados mentalmente de previo, quiero decir con esto que no es la masturbación la causa de la enfermedad.

 

¿Qué pacientes presentan la masturbación como un signo de deterioro mental?

Abusados o abusadores sexuales

Retardos mentales

Alcohólicos

Depresión mayor

Trastornos del ánimo

Maniacos o hipomaniacos

Psicóticos

Trastornos obsesivo-compulsivos

Pacientes con ansiedad patológica severa

Trastornos de la sexualidad (parafilias)

Esquizofrénicos

Paranoicos

Pasivo-agresivo

Histriónicos (exhibicionistas)

 

Es importante la vivencia positiva de la sexualidad sin culpas ni inhibiciones; reconocer las sensaciones agradables y placenteras por la acción masturbatoria no debe generar sentimientos de temor y vergüenza. Se considera normal aún dentro de la pareja y puede llegar a ser divertida hacérselo mutuamente.

Para finalizar este artículo quiero dejar claro que la masturbación no es pecado, no es buena ni es mala (eso es conceptuar según opiniones y creencias), es una práctica normal en la sexualidad y la especie humana, no produce enfermedades de ningún tipo y cuando es anormal va asociada a enfermedades psiquiátricas.

No destruyan la autoestima de sus hijos ni le creen conflictos de personalidad y sexualidad, hablen con ellos y hagamos mejores hijos para la sociedad. Una sexualidad sana conlleva a una vida sana. Si tiene dudas acuda a su médico de familia o de cabecera para que les informe adecuadamente y evite tomar medidas inadecuadas de enseñanza y formación sexual.