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El mes de diciembre es sensacional para elaborar distintos procesos mágicos. Un buen período para cargarse de energía positiva. En muchas casas observamos que cuatro domingos antes de la Navidad, se acomoda en el centro de la mesa una corona con velas. Además de ser un elemento decorativo, nos anuncia que la celebración se aproxima y por ende es necesario prepararse para recibirla amorosamente.

La corona de adviento representa el fuego del Sol para que con su luz y calor cobije la tierra en el frío invierno. Los católicos la usamos para festejar la llegada del nacimiento del Niño Jesús y rogarle que infunda en nuestras almas con su alegría.

La figura geométrica en círculo revela la perfección, pues no tiene principio ni fin. Ello nos recuerda nuestra comunión con él, su llegada al mundo y el sacrificio que hizo por el hombre; y desde luego, nos obliga a reflexionar acerca de su gloriosa eternidad.

Rituales clásicos

Jamás utilice un solo tono de luces o esferas en la decoración de su árbol; aun cuando ello se considere elegante. Abuse de las luces de colores, porque simbolizan la salud, el amor, el dinero y la prosperidad. Adórnelo con figuras de ángeles, llámelos con los nombres publicados en cada uno de los meses del año; hábleles, de no hacerlo ellos ignoran todas sus necesidades. Coloque el nacimiento en un lugar especial.

Otra tradición, por cierto desvirtuada a través del tiempo, es la de festejar las posadas. Antaño, los vecinos se reunían a partir del 16 con velas en la mano y cargaban a los santos peregrinos; las letanías y cánticos enmarcaban el ritual. Después servían ponche y rompían piñatas. En la actualidad en algunos sitios donde todavía se respeta la tradición las posadas finalizan el 24 cerca de las 22:00 horas, porque a las 00:00 se arrulla al Niño Dios, quien permanece totalmente desnudo en su pesebre hasta febrero 2, cuando se levanta para llevarlo a bendecir.

Entre el 21 y 22 de diciembre surge el Solsticio de invierno y el Yule; ello significa que es el día más corto del año, con la noche más larga. Encienda sus ceremonias, prepare rituales.

El 23, día de los ángeles, anuncia que la Nochebuena se acerca rápidamente. Sirva la cena de Navidad en armonía. Jamás provoque conflictos y tampoco permita que otros lo hagan. Obsequie dulces y tarjetas, sea detallista. Nunca repare en los precios, su intención cuenta más. Encienda la última vela de adviento. Abra los regalos hasta el 25 en caso de recibirlos, después, espere el 31 para conocer su contenido.

El 29 limpie perfectamente bien su casa, nuevamente revise su guardarropa, saque lo que ya no use; obséquielo a una institución benéfica. Pase humo de incienso en su hogar, cambie de lugar los muebles. Duerma con la ropa más vieja que tenga, luego deshágase de ella, en fin, renueve su energía en todos los aspectos.

La cena de Año Nuevo debe ser abundante. Ponga manzanas rojas o amarillas en todo su hogar. En el caso de reunirse con amigos y familiares, pídales que lleven su mejor platillo. Coma dulces y pasteles; generan mucho amor y abundancia.

Que estas fiestas de Navidad y Año Nuevo sean para todos de muchas bendiciones, de paz, regocijo y reconciliación familiar.

Acuérdate del hermano que no tiene pan, del niño que en la Nochebuena no tendrá con que jugar, del viejo abandonado, del hermano que en silencio pide perdón, del vecino que en estos días reconoció su error; del hijo que, a pesar de sus múltiples errores, siempre tiene el perdón de su madre y padre. Bendito, bendito, bendito el que viene en el nombre del Señor, amén.

 

Tome nota

Textos de estudios de PENÉLOPE. Parapsicóloga (código 95703, Profesional Schools, Miami Florida). Especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atención a parejas sentimentales en conflicto. Atiende de lunes a sábado de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, cita previa. Teléfonos: 22553586 / 86885607, Managua.