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En el comedor de un hotel estaban dos compañeros contando cómo habían pasado la noche. El uno dijo: “Anoche antes de acostarme escuché por radio la últimas noticias, y me llené la cabeza de preocupaciones, lo cual me hizo pasar una noche de intranquilidad, dando vueltas en la cama”. El otro comentó: “Yo anoche, siguiendo la costumbre que tenía siempre mi papá, leí una página de la Biblia antes de acostarme. Leí precisamente el Salmo 22, donde se recuerda: ‘Jesús es mi pastor, nada me faltará’. Con este bello pensamiento me fui a dormir, pasé una estupenda noche de gran tranquilidad”.

Dos noches bien distintas. El uno alimentó su mente con ideas miedosas y tristes, y estuvo toda la noche dando vueltas. El otro la alimentó con pensamientos de confianza y fe, y durmió como un lirón. Como esas noches hay muchas vidas. Unos viven en completa tensión; pensando cosas amargas y cómo hacer la maldad. La vida de tensión es difícil, amarga y dura. Otros viven en perpetua paz, cultivando pensamientos de paz y esperanza; pues la vida de paz es la más fácil y amable. Envía hoy a tu mente pensamientos de paz y de ternura, para que puedas tener días y noches de felicidad y paz contigo mismo, de ahí, todas las cosas vendrán viento en popa.

Haga un retrato de usted mismo

Mantenga ese retrato en su cabeza. No permita que desaparezca.

Nunca piense que es un fracasado, nunca dude de la realidad de que usted sí va a triunfar. Dudar es muy peligroso, porque si usted empieza a hacerlo, la mente se encarga de aumentar los colores negros de sus dudas. Imagínese a usted mismo triunfando.

Siempre que algún pensamiento negativo llegue a su mente, reemplácelo con su pensamiento positivo. No levante monumentos a los obstáculos en su imaginación. Estudie las dificultades que se le presenten y que se le pueden presentar, pero no les conceda tanta importancia, que las agranda más de lo que son en la realidad.

Usted vale

No crea que los demás valen más que usted, las demás personas, a pesar de su apariencia de dominio, están tan asustadas como usted. Varias veces al día suavemente repita este mantra: “Si Dios conmigo, quién contra mí”. “Yo puedo, lo hago y lo haré”. “Estoy sano, fuerte y feliz”. “Todo lo puedo porque Dios me dio el poder”. Estas mágicas frases son el más poderoso antídoto contra los pensamientos de inferioridad. No olvidemos que dignidad es tener un gran respeto hacia uno mismo. No hay que ser vanidoso; pero usted vale muchísimo más de lo que ha creído, ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios.

 

El tiempo vale oro

En vez de llorar, póngase a trabajar. No dedique tiempo a lamentar o a contar a otros sus males, uno de cada cien lo compadecerá, pero los otros 99 lo despreciarán. El tiempo que iba a emplear en lamentaciones, gástelo más bien en pensar, en planear soluciones y pedir luces y fuerzas para seguir adelante. Los grandes triunfadores emplearon trabajando y estudiando el tiempo que los fracasados emplearon en quejarse, en dormir y perecear.

 

Tome nota

Textos de estudios de PENÉLOPE. Parapsicóloga (código 95703, Profesional Schools, Miami Florida). Especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atención a parejas sentimentales en conflicto. Atiende de lunes a sábado de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde, cita previa. Teléfonos: 22553586 / 86885607, Managua.