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El acondicionador de cabello es parte de nuestra rutina de belleza diaria para humectar nuestro pelo. Pero además de su función principal, puede ser usado para una gran variedad de hábitos de belleza.

Las brochas de maquillaje no pueden faltar en tu set de maquillaje para lucir increíble. Un gran truco para mantener las brochas flexibles y suaves es aplicar un poco de acondicionador seco o húmedo sobre ellas.

El cuidado de las cutículas es fundamental para que las uñas no se vean descuidadas y con mal aspecto. Además de cortarlas de la manera adecuada, las cutículas necesitan hidratación. Si bien hay aceites específicos para las cutículas, un gran truco es aplicar un poco de acondicionador. Esto te permitirá suavizarlas para que sea más fácil cortarlas.

Doma el frizz

Frota un poco de acondicionador en tus manos, y aplica sobre el cabello tirando hacia abajo. Eso ayudará a evitar que el cabello se vuelva susceptible frente a la estática. Lo mismo puedes hacer en un día húmedo para combatir el frizz.

Usa una botella con spray o rociador, llénala de agua y añade un poco de acondicionador. Sacude hasta mezclar bien; luego, rocía la mezcla en tu cabello y con un peine podrás desenredar tu cabello de la raíz a las puntas.

Humectante

Al momento de darte un baño relajante, puedes sustituir los aceites por el acondicionador. Solo tienes que aplicar una pequeña cantidad en tus manos y colocarlas en la bañera. Al mezclarse con el agua, le dará a todo tu cuerpo una gran humectación, además de brindarle un aroma agradable.