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Los estilos de vida acelerados y con múltiples responsabilidades son propios de nuestros días. La inestabilidad emocional que se manifiesta a través de enfermedades como el estrés, la depresión y otras dolencias, es cada vez más común. No permita que este sea su caso y dele importancia a su estabilidad mental.

Para la Organización Mundial de la Salud, no hay bienestar total sin salud mental. Esta afirmación también ha sido respaldada por la Organización Panamericana de la Salud y la Federación Mundial de Salud Mental. Para estas autoridades, estar saludable es un estado de bienestar y no de ausencia de enfermedades o dolencias. Se trata de un paquete completo: bienestar físico, mental y social.

La revista médica The Lancet publicó un artículo llamado No hay salud sin salud mental, en el que especifica que “los trastornos emocionales se han subestimado debido a la inadecuada apreciación de la relación entre la enfermedad emocional y otras condiciones de salud”. El medio añade que “alrededor del 14% de la carga mundial de enfermedades se ha atribuido a los trastornos emocionales”. Estas estimaciones han llamado la atención sobre la importancia de los trastornos mentales en la salud pública.

Bienestar emocional en forma

No hay duda de que un buen estado de ánimo ilumina la vida de una persona, pero… ¿cómo evitar las situaciones que desencadenan estrés en el trabajo, la escuela, el hogar? Pues para estar sanos física y mentalmente se requiere mantener un estilo de vida que incluya una rutina de ejercicio, preferiblemente diaria. Se recomienda actividad física por 30 minutos, al menos 5 veces a la semana”.

La Organización Mundial de la Salud respalda esta afirmación al explicar que un estilo de vida activo mejora el estado de ánimo y estimula la agilidad mental, lo que a largo plazo, eleva el nivel de autoestima y la calidad de la interacción social. Hacer actividad física no solo fortalece el corazón y ayuda a prevenir enfermedades, sino que también libera endorfinas, las hormonas que dan energía y levantan nuestro estado de ánimo.

Emociones que engordan

El estado emocional influye enormemente en la alimentación. Culturalmente se enseña que ante alegría, tristeza o cualquier celebración; todo gira alrededor de la comida.

Lastimosamente en la mayoría de las ocasiones se trata de comida con exceso de grasa. No se trata de eliminar la alimentación por completo en una fiesta o reunión entre amigos. No hay alimentos buenos o malos, solo dietas mal balanceadas. Se puede comer de todo pero con medida. Una alimentación variada podrá contrarrestar el sobrepeso, siendo este un detonante para la depresión.

 

Nutricionista*