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EFE

Marisa Tirado, dermatóloga y médico estética del centro Derma Alemar (Castellón), recuerda que la composición del cuerpo contiene un 75% de agua, una circunstancia que por sí sola hace necesario el líquido elemento para que la barrera epidérmica regule los intercambios de agua, electrolitos o sudoración que realiza el cuerpo.

La experta indica que hay enfermedades muy relacionadas con la escasez de agua en la piel, como la dermatitis atópica. “Una enfermedad muy común en los niños, por la que se altera la barrera epidérmica”, señala.

Además de beber, la dermatóloga apunta a que el organismo necesita un aporte extra “transepidérmico” de agua, y en este sentido indica el beneficio que aportan las aguas termales a la piel.

De ellas, la dermatóloga destaca sus características terapéuticas, beneficiosas para las pieles sensibles por su capacidad de restauración y antiinflamación, lo que ayuda a restaurar el “manto hidrolipídico alterado”.