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Realizar actividad física no solo permite quemar calorías y beneficia el corazón. Estos efectos, a su vez, potencian la sexualidad al devolvernos una mejor imagen corporal y un cuerpo más ágil y tonificado para hacer el amor. ¿Qué mejor excusa para ponernos los tenis y salir al aire libre?

Está comprobado que los ejercicios físicos ayudan a despertar el deseo, a vernos más atractivos y a sentirnos bien con nosotros mismos. Por eso, es una práctica para comenzar una vez y no abandonarla nunca más.

Según la psicóloga argentina Carolina Rodríguez, la actividad física es saludable para tener una vida sexual activa, ya que produce en el cuerpo la liberación de endorfinas, sustancias que provocan una sensación inmediata de bienestar, energía y vitalidad.

En muchas personas hacer algún tipo de deporte o una danza, aumenta la sensación de sentirse bien, porque no solo reduce el estrés acumulado de cada día, sino que también mejora la imagen corporal, favorece la autoestima y permite el intercambio interpersonal. “Si estos aspectos se logran a través del ejercicio, la persona puede estar más predispuesta a disfrutar de la actividad sexual, dado que se encontraría en un estado de  mayor estabilidad psicológica”, agrega la especialista.

La actividad física logra que se pueda estar bien con uno mismo y ayuda a mejorar la autoestima, debido a que uno busca mantener el cuerpo en forma y saludable.  Además, a los hombres practicar ejercicios los ayuda a despertar el deseo sexual, porque al ejercitarse producen testosterona (hormona sexual que activa el deseo sexual y la libido). Pero atención, no todos los extremos son buenos: si se abusa de hacer ejercicios, se puede perder el apetito sexual.

¿Cómo favorecen la vida sexual?

Estudios recientes aseguran que aquellos que tienen una vida más activa, tienen mejor predisposición a tener sexo con sus parejas. Entre los beneficios de esa práctica se mencionan los siguientes: Mejoran la imagen corporal, lo que favorece la autoestima y hace sentir más seguras a las personas. Reducen el estrés, lo que les predispone a disfrutar y dejarse llevar por el placer a las parejas, y es un estímulo a la liberación de hormonas, entre ellas las hormonas relacionadas con la actividad sexual. Al hacer actividad física uno se siente mejor, con más energía y fuerzas para realizar las actividades cotidianas y tener sexo. Además, los ejercicios que requieren concentración en los músculos, como pilates, pueden ser los indicados para mejorar el deseo sexual, pues al ejercitar la persona deposita toda la atención en su propio cuerpo.